La localidad española, francesa e italiana que tienen en común a uno de los grandes santos de la historia
Un proyecto de los dominicos ahondará en la relación histórica de estas tres localidades para posibilitar «nuevas oportunidades de encuentro»
El próximo sábado 26 de septiembre está marcado en rojo en el calendario dominico. Caleruega presentará el proyecto europeo DOMINICUS, una iniciativa de hermanamiento que reúne a esta localidad burgalesa con Fanjeaux, en Francia, y Rieti, en Italia, a partir del vínculo que las tres mantienen con santo Domingo de Guzmán. El acto tendrá lugar a las 13:00 horas en el salón de actos del convento de los dominicos de Caleruega.
El proyecto busca «convertir los lazos históricos existentes entre los tres municipios en nuevas oportunidades de encuentro e intercambio entre sus habitantes», ha explicado la orden en un comunicado. Para lograrlo, se organizarán viajes, pero también encuentros y otras actividades en las que se espera que participen vecinos, representantes municipales, asociaciones y otros colectivos.

Tres lugares unidos por santo Domingo
El punto de encuentro entre Caleruega, Fanjeaux y Rieti es la figura de santo Domingo de Guzmán. Caleruega es su localidad natal y conserva algunos de los lugares más estrechamente ligados a sus orígenes y a su familia.
En Fanjeaux (Francia), el santo desarrolló una parte importante de su labor de predicación y ejerció allí como párroco. En la cercana Prouilhe fundó en 1207 el primer monasterio de la futura familia dominicana.
En cuanto a Rieti (Francia) está vinculada a la historia del fundador de la orden de predicadores porque allí fue canonizado en 1234 por el Papa Gregorio IX.
Hermanamientos abiertos a los ciudadanos
Los intercambios entre estos municipios cuentan ya con una trayectoria previa. Caleruega y Fanjeaux han mantenido durante años encuentros entre vecinos, familias y escolares, mientras que Rieti desarrolla también programas de intercambio con varias de sus ciudades hermanadas, entre ellas la localidad burgalesa.
Con DOMINICUS se pretende «dar continuidad a estas relaciones y proyectarlas hacia las nuevas generaciones, de manera que los hermanamientos no se limiten al ámbito institucional, sino que propicien el encuentro entre ciudadanos, el intercambio cultural, el conocimiento del patrimonio y la creación de nuevos vínculos personales», explican los dominicos.