La Iglesia ha dado el nombre de confesores a aquellos que, tras soportar alguna forma de tortura, no llegaron a mártires. En la persecución religiosa y durante la Guerra Civil en España hubo muchos. Pero como el blanco ejército de mártires es tan numeroso, pasan desapercibidos. Van desde exfusilados, es decir, personas que sobrevivieron a su ejecución, hasta otros que se libraron por accidente, porque fueron reconocidos (o confundidos) a última hora como extranjeros o porque emplearon su ingenio para escapar… Son salvados, clandestinos, refugiados, evadidos y muertos durante la persecución religiosa en España.
Este libro nos acerca, con gracia y erudición, un testimonio que corremos el peligro de olvidar. Al preservar la memoria histórica de nuestros confesores y mártires no reivindicamos ninguna ideología; simplemente honramos a quienes, indefensos, han dado un testimonio tan elevado de nuestra fe. La realidad es que se predica, se escribe y se habla poco de los mártires (de los que fueron y de los que no fueron). Sacamos poco partido a los testimonios heroicos de estos españoles que prefirieron sufrir la persecución y el suplicio antes que renegar de su fe. En las escuelas cristianas, en las parroquias, en los movimientos o en los medios de comunicación católicos les damos poco la palabra.
Por eso es este libro tan necesario. Con un fresco sentido del humor y un amplio conocimiento de los avatares históricos de nuestra guerra, Sánchez de Toca rescata las figuras de estos prohombres de la fe. Desfilan por sus páginas la madre Maravillas, Álvaro del Portillo, el padre Huidobro y otros muchos. La posición del autor como relator del Dicasterio de las Causas de los Santos da, sin duda, una autoridad singular a sus palabras. Pero esta no es una obra de erudición, ni siquiera de historia, sino de historias, o quizá mejor, de microhistorias. ¿Qué pretenden estos relatos? Nos cuenta el autor que su intento ha sido provocar e inquietar. Y, tal vez, suscitar también en el lector la misma pregunta que se hacía san Ignacio cuando, convaleciente en Loyola, leía vidas de santos: «¿Qué sería si yo hiciese esto que hizo san Francisco y esto que hizo santo Domingo?». Es interés del autor que estas historias nos ayuden a cuestionarnos qué habríamos hecho en aquellas circunstancias. Para responder quizá, con el mismo san Ignacio, «si ellos lo hicieron, yo también lo tengo de hacer».
Melchor Sánchez de Toca
Didaskalos
2025
448
30 €