La Iglesia ante las palabras de la abuela de Cuéntame: «Asume que es una etapa de la vida más pasiva» - Alfa y Omega

La Iglesia ante las palabras de la abuela de Cuéntame: «Asume que es una etapa de la vida más pasiva»

«Es cierto que tiene una visión negativa del hecho de ser mayor, pero en el centro de su declaración está la idea de que ella, como actriz, se veía haciendo un papel más grande», asegura Carlos Alberto Rivas, delegado episcopal de la Pastoral con las Personas Mayores

José Calderero de Aldecoa
Herminia y Carlos en el último capítulo de la serie
Herminia y Carlos en el último capítulo de la serie. Foto: RTVE.

—¿Cómo valora las declaraciones de María Galeana?
—A mi modo de entender, después de ver el vídeo, creo que ella considera que como actriz estaba llamada a hacer un papel más importante. Es cierto que tiene una visión negativa del hecho de ser mayor, una persona de la tercera edad. Dice que es «contraria» a su personalidad, porque asume que es una etapa de la vida más pasiva. Como si las personas mayores tuvieran menos vida. Pero creo que en el centro de su declaración está la idea de que ella, como actriz, se veía haciendo un papel más grande.

—¿Los abuelos tienen en España el reconocimiento que se merecen?
—En líneas generales diría que no. En la sociedad existe esa discriminación a la persona por su edad. El edadismo. Cuando cumples años, te sales de la sociedad activa y entras en otro momento vital en el cual se merman tus relaciones y tus actividades sociales. Al final, son barreras para poder ponerlas en valor. También hay que decir, sin embargo, que en las familias bien integradas, unidas, la figura del abuelo está reconocida y estos tienen el lugar que se merece. Son el centro del hogar y de los encuentros familiares. Por otro lado, a nivel social se han alcanzado distintos derechos para los mayores, como la ley de dependencia.

—¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrentan?
—Podemos resumirlas en una palabra: pérdidas. Con la edad, las personas mayores tienen pérdidas físicas —visión, oído, movilidad, deterioro cognitivo—; también van perdiendo a sus seres queridos o personas importantes como los amigos. A todo ello han que sumarle el edadismo, al que ya he citado. Y por supuesto hay que remarcar uno de los principales problemas: la soledad no deseada. Tantas veces se ven solos y sin posibilidad de tener las necesidades de relación.

—¿En dónde están poniendo el foco en la Delegación episcopal de Pastoral con las Personas Mayores? ¿Cuál es el proyecto más inmediato?
—La delegación tiene puesto el foco en trabajar con las personas mayores. Lo importante es esa preposición: con. Quiere decir que las personas mayores, los abuelos, tengan protagonismo y una participación activa en la vida de la Iglesia; ponerles en valor, en el centro. En ese sentido, en la pastoral estamos implementando distintas acciones pastorales para que puedan desarrollar actividades propias a su edad. Estamos potenciando las mesas de Vicaría de las personas mayores y también las actividades a nivel de las parroquias. Hemos hecho para ello un tríptico diocesano con esta información y donde queda claro lo mucho que pueden contribuir las personas mayores a la vida de la Iglesia.