Se agradece que Pablo Moreno dé un paso más allá en su dilatada trayectoria dentro del cine de inspiración católica. Sin desmerecer en absoluto sus destacadas biografías sobre la vida de los santos, en Pastoris el director salmantino nos ofrece su película más íntima y personal. El cineasta, descendiente directo de pastores, centra su mirada en una figura tan terrenal y mundana como la de Domingo, un humilde pastor de ovejas que intenta salir adelante en la España rural tras la devastadora guerra de la Independencia. Se trata de una propuesta dramática e intimista que rescata un estilo de vida y de trabajo hoy extintos, recordándonos que la vivencia de la fe y la trascendencia también habitan en la sencillez de lo cotidiano.
La película es tremendamente rica en valores humanos: la constancia, la esperanza, la redención, el arrepentimiento, el perdón, la resiliencia y la dignificación del trabajo mediante el sacrificio por los seres queridos. Ahora que tanto se habla de las grandes épicas universales y de la gran vigencia de La Odisea, podemos afirmar que la cinta se alza como una valiosa hija pequeña del mito homérico. El histórico recorrido de la trashumancia a través de las cañadas reales trasciende el mero desplazamiento físico para convertirse en una metáfora del viaje interior de un hombre que abandona su hogar, emprende una dura travesía para ganar el sustento de su familia y lucha valientemente contra los demonios del pasado que le persiguen. Es el amor y la luz de la fe lo que guía verdaderamente sus pasos.
En el apartado técnico, la producción sorprende con un rodaje desarrollado a lo largo de un año completo para capturar con verdad las cuatro estaciones. La luz natural y el uso de lentes anamórficas en formato ultrapanorámico (2,75:1), con fotografía de Rubén D. Ortega y música de Óscar M. Leanizbarrutia, convierten al paisaje en un personaje con voz propia. La amplitud de los encuadres enfatiza tanto la soledad del protagonista como su conexión espiritual con la vasta creación.
Un gran acierto de la cinta radica en la entrega de su reparto, liderado con gran autenticidad por Sergio Cardoso junto a Marian Arahuetes, Laura Contreras, Antonio Reyes y Assumpta Serna y en su histórico compromiso patrimonial: se trata de la primera película de ficción rodada en palra d’El Rebollar, variedad lingüística del dominio asturleonés en grave riesgo de desaparición. La lengua no es un artificio, sino la expresión natural del alma de sus personajes.
En definitiva, Pastoris constituye un hermoso ejercicio de preservación de la memoria, la identidad y el patrimonio cultural de nuestro país. Pablo Moreno firma una obra sincera y profundamente madura, recordando al espectador que todo viaje de reconstrucción personal es siempre un camino de retorno al hogar y de sanación.
Pablo Moreno
España
2026
Dramático histórico
+16 años