Además de estrenar biblioteca, San Dámaso lleva la teología a las redes - Alfa y Omega

Además de estrenar biblioteca, San Dámaso lleva la teología a las redes

Comienza en la universidad eclesiástica madrileña un curso marcado por el empeño de tener más «presencia en la conversación pública» siguiendo las indicaciones del Papa durante su visita

María Martínez López
Recreación de cómo quedará una de las salas de lectura de la nueva biblioteca.
Recreación de cómo quedará una de las salas de lectura de la nueva biblioteca. Foto: UESD.

La llamada que lanzó el Papa León XIV durante su viaje a España el pasado junio a dialogar con la sociedad tendrá una encarnación tangible en Madrid: la nueva Biblioteca León XIV que la Universidad Eclesiástica San Dámaso inaugurará durante el curso en la cripta de la basílica de San Francisco el Grande. La semana pasada ya se nombró a su nuevo director, Luis Sánchez Navarro. Cuando se termine, se instalará una placa conmemorativa bendecida por el Pontífice en la capital. Es «uno de los proyectos culturales y académicos más importantes emprendidos por la universidad en las últimas décadas» y nace «con la vocación de convertirse en un gran foco cultural y académico en el corazón de Madrid», asegura Nicolás Álvarez de las Asturias, su rector. 

Su inauguración será uno de los momentos centrales del nuevo curso, que se abre oficialmente este jueves con una Misa a las 11:00 horas en la catedral de la Almudena presidida por el arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, y con un acto académico en el Seminario Conciliar a las 12:30. Tras este pistoletazo de salida, los próximos meses estarán marcados por el objetivo de dar continuidad a la visita del Papa. «En sus intervenciones hay cuestiones que afectan muy directamente a la universidad y queremos convertir ese impulso en trabajo académico concreto» mediante la «presencia en la conversación pública», asegura el rector. 

En cifras
  • 4.545 estudiantes matriculados el curso pasado (aún no hay datos cerrados de este).
  • 350 mil volúmenes albergará la nueva biblioteca, un 50 % más que la ya existente.
  • 152 puestos de estudio ofrecerán las nuevas instalaciones, en un espacio de 1.950 m2 útiles.
  • 69,9 % de alumnos el curso pasado eran laicos; 23,3 % sacerdotes, religiosos y diáconos y 6,9 % seminaristas.

El mismo objetivo anima otra de las novedades de este curso en San Dámaso: contribuir a la transferencia de conocimiento de forma audiovisual. «Se ha construido un estudio con apoyo de un patrocinador para facilitar que lo que se investiga en la universidad se convierta en contenido para otros públicos». Se aprovecharán formatos como las clases online, pero también harán vídeos cortos para redes sociales. La Fundación Carmen de Noriega está formando a los profesores para «hacer accesible un mensaje muy profundo sin restarle precisión». El estudio también permitirá mejorar las grabaciones de la Universidad Abierta, que ofrece cursos presenciales no reglados que además se suben a internet. 

Estas dos instalaciones están al servicio de una proyección social y cultural que quiere «tejer redes», el título que se dio al encuentro del Santo Padre con el mundo universitario, entre otros. No en vano, el plan pastoral del curso recuerda cómo este acontecimiento «abrió nuevos espacios de encuentro con el mundo de la cultura, la universidad» y otros ámbitos; y llama a consolidarlos. 

Formación a profesores de San Dámaso sobre comunicación audiovisual.
Formación a profesores de San Dámaso sobre comunicación audiovisual. Foto: UESD.

San Dámaso fue el escenario de algunos de aquellos momentos, como los desayunos con representantes de distintas instituciones por los que «recibimos valoraciones muy buenas», afirma Álvarez de las Asturias. Ahora, «hay un deseo» de que lo logrado «se vaya trabajando y de seguir manteniendo un contacto». En una línea similar funciona el Seminario Permanente Cristianismo y Cambio de Época, que este curso analizará los discursos a la sociedad civil de León XIV en España. En esta línea, San Dámaso también «quiere seguir abriéndose a otras universidades», como ha hecho con la cátedra con su nombre en la Universidad Francisco de Vitoria y otras iniciativas similares. 

Detrás de todas estas propuestas late la convicción de que esta universidad «no puede entenderse al margen de la diócesis», sino que está «a su servicio». Otro ámbito para ello será la formación permanente del clero, una prioridad salida de la asamblea presbiteral CONVIVIUM, y de unos laicos que cada vez asumen más responsabilidades. Habrá «opciones flexibles para los sacerdotes con una intensa vida pastoral», como la lectura acompañada de un libro o el estudio de documentos del magisterio, afirma el rector. Al mismo tiempo, se ofrecerá a los laicos «una formación teológica sólida» pero adaptada a situaciones y niveles diferentes de la mano de la Escuela Diocesana de Formación de Laicos.