Medjugorje: la Virgen ya ha sido restaurada
La imagen de la Virgen María vandalizada esta semana en Medjugorje ya ha sido limpiada y los fieles ya rezan ante ella
«Tras los actos de vandalismo ocurridos esta madrugada en la parroquia de Medjugorje, los miembros de la comunidad parroquial, junto a los jóvenes de la Comunidad Cenáculo y otras personas de buena voluntad, eliminaron la pintura de la imagen de la Reina de la Paz en la Colina de las Apariciones». Así dice la nota hecha pública por la Fundación Centro Medjugorje, tras el acto vandálico que profanó la imagen de la Virgen el lunes, ya restaurada.
Los voluntarios trabajaron en la restauración desde el amanecer hasta el atardecer. Realizaron también la limpieza de las imágenes de la Cruz Azul y de los demás lugares de la colina que fueron vandalizados. A última hora de la tarde ya se vio a los fieles rezando ante la imagen de la Virgen, totalmente restaurada.

Asimismo, también fue reacondicionado el altar exterior de la iglesia Santiago Apóstol que fue incendiado durante la madrugada. «Gracias a ello, el programa vespertino de oración de la parroquia pudo celebrarse el mismo día de este desagradable acontecimiento», dice el texto. Se hizo «sin inconvenientes, en el altar exterior», señala el comunicado.
El autor, detenido
Junto a ello, el joven polaco de 31 años, presunto autor de estos hechos, fue detenido por la policía el martes cerca de Medjugorje. Será entregado este miércoles a la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina.
En todo momento, la comunidad de fieles de todo el mundo reunida en torno a la espiritualidad que mana de este lugar ha sido invitada a responder a este acontecimiento «tal como la Virgen nos ha enseñado durante más de 40 años en Medjugorje: con oración, ayuno y perdón», señaló en un primer momento la parroquia de Medjugorje apenas ocurridos estos actos de vandalismo.
También pidió orar «por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto». Ello «para que el Señor los toque con su gracia y los conduzca por el camino del bien». En este sentido, «la Virgen nos llama incesantemente a ser portadores de paz. Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza», recordó.