Muere Fina García, la profesora que se hizo viral al despedirse de esta vida antes de morir
La joven, de 27 años, no ha podido superar el cáncer que padecía. «En medio del dolor, nos enseñó a vivir con gratitud, a sonreír, a confiar en Dios y a valorar cada instante como un auténtico regalo», han expresado sus amigos en redes sociales
Fina García, la profesora sevillana de 27 años que hace dos semanas se hizo viral al despedirse tras no poder superar un cáncer, ha fallecido en el Hospital Doctor Muñoz Cariñanos de Sevilla, han informado a EFE fuentes del Ayuntamiento de Tomares (Sevilla), donde vivía.
«A las 5:40 de esta madrugada, Finita ha emprendido su último viaje. Ya descansa en paz», anunciaron sus amigos a través de las redes sociales.
«Hoy el cielo tiene una estrella más y nosotros un enorme vacío. Pero también nos queda el inmenso regalo de su ejemplo. En medio del dolor, nos enseñó a vivir con gratitud, a sonreír, a confiar en Dios y a valorar cada instante como un auténtico regalo», añadían.

Esperanza y confianza en Dios
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha expresado sus condolencias a través de X: «Fina García Ortiz, profesora sevillana de 27 años, nos ha dejado una auténtica lección de esperanza y confianza en Dios. Su vida y su modo de afrontar la muerte nos han conmovido. Descanse en Paz».
Asimismo, el prelado sevillano ha pedido «que el Señor de la vida consuele a tu familia y amigos, y a tantas personas que han descubierto en tu testimonio una verdadera escuela para vivir en plenitud y agradecimiento».
Nombre a una plaza
Por su parte, el Ayuntamiento de Tomares ha informado que renombrará la Plaza de la Alcabala, que a partir de ahora tendrá el nombre de su ilustre vecina. Un cambio motivado «por su ejemplo de lucha y entereza ante la adversidad».
Además, en el Chiringuito Leiva de La Antilla, en Lepe (Huelva), quedará instalada una placa que recordará para siempre su paso por esta vida. En la placa se puede leer el mensaje: «Que deje huella, F.G.O», junto a otra con el mensaje: «Este es mi lugar feliz».
Precisamente, la playa lepera fue el último lugar que visitó la joven gracias a la ONG Ambulancia del Deseo, una iniciativa que cumple sueños a personas con enfermedades crónicas avanzadas o con importantes problemas de movilidad.