200 líderes mundiales firman la Declaración de Roma ante los desafíos de las armas nucleares y la IA - Alfa y Omega

200 líderes mundiales firman la Declaración de Roma ante los desafíos de las armas nucleares y la IA

«La Declaración de Roma nos recuerda con gran claridad que ninguna máquina, ningún algoritmo y ningún sistema autónomo puede situarse en el centro de decisiones de las que depende la supervivencia de la humanidad», ha dicho el cardenal Reina

José Calderero de Aldecoa
Piazza del Campidoglio, Roma. Foto: Vatican News.

Más de 200 líderes mundiales, entre los que se incluían premios Nobel, expertos y científicos internacionales, líderes religiosos y antiguos jefes de Estado y de Gobierno, firmaron este jueves 16 de julio la llamada «Declaración de Roma por una Paz Desarmada y Desarmante en la Era de la Inteligencia Artificial, las Armas Nucleares y Autónomas, los Nuevos Protocolos Digitales y los Modelos Emergentes de Desarrollo Digital».

El documento, que insta a una renovada cooperación internacional frente a los enormes desafíos planteados por las armas nucleares y la IA, fue el broche de oro a la Asamblea Global de Premios Nobel sobre la Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear, que se celebró en el Vaticano, en los jardines de Castel Gandolfo, el 14 y 15 de julio. Un encuentro que se desarrolló a partir de la encíclica Magnifica humanitas.

Profundos riesgos

Durante el encuentro, el vicario general del Papa para la diócesis de Roma, el cardenal Baldo Reina, ha puesto en valor el documento ante «un momento marcado por rápidas transformaciones y profundos riesgos: la inteligencia artificial, las armas nucleares, la inestabilidad geopolítica, la crisis del multilateralismo y la tentación de confiar la seguridad al miedo, a la disuasión y a las amenazas mutuas».

En este contexto, marcado también por el progreso tecnológico en ámbitos como la atención sanitaria, la educación o la protección del medio ambiente, «la Declaración de Roma nos recuerda con gran claridad que ninguna máquina, ningún algoritmo y ningún sistema autónomo puede situarse en el centro de decisiones de las que depende la supervivencia de la humanidad». De hecho, si ese progreso «se desvincula de la ética, la responsabilidad y el respeto por la dignidad de la persona humana, puede convertirse en un instrumento de dominación, exclusión e incluso destrucción».

Bien común

En el encuentro también participó la actriz Sharon Stone, que fue premiada por su trabajo a favor de la paz por los Academia de los Nobel. En su alocución, ha instado a no perder de vista el objetivo del bien común y el respeto a cada persona humana a pesar del aumento de la capacidad de las máquinas.

Ante un mayor poder tecnológico, también deben aumentar los esfuerzos morales de quienes construyen ese poder. Y ha añadido: «La dignidad humana no es un algoritmo».