El Papa recuerda la festiva manifestación de fe y afecto de España

El Papa recuerda «la festiva manifestación de fe y afecto» de los españoles

León XIV hace balance de su viaje a España durante la catequesis semanal de la audiencia general

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
El Papa en un momento de su catequesis. Foto. YouTube Vatican Media.
El Papa en un momento de su catequesis. Foto. YouTube Vatican Media.

«Alzad vuestros ojos y ved los campos, que ya están blancos para la siega». Con esta frase del Evangelio de San Juan ha comenzado este miércoles la audiencia de los miércoles en Roma con el Papa León XIV. Este guiño al lema de la reciente visita del Santo Padre a España ha enmarcado la catequesis semanal en la plaza de San Pedro, en la que ha recordado «la festiva manifestación de fe y de afecto» vividos en nuestro país.

El Papa ha mencionado también explícitamente el lema y ha exhortado: «Aprendamos de Jesús a mirar al prójimo, a la gente y al mundo con los ojos de Dios, con amor, respeto y compasión». También ha pedido ver en cuantos nos encontramos «el deseo de vida, verdad y plenitud».

«Hoy deseo realizar algunas reflexiones sobre el viaje apostólico a España», ha señalado el Pontífice. En primer lugar, «me he encontrado inmerso en un país europeo de antigua tradición católica». La España de hoy, «tras largos años de cambios sociales y culturales, ha acogido al Papa con entusiasmo y apertura a la escucha». Por eso, «doy gracias al pueblo español, al Rey, a las autoridades y a las comunidades eclesiales».

El Papa bendice un niño durante su recorrido por la plaza de San Pedro. Foto: YouTube Vatican Media.
El Papa bendice un niño durante su recorrido por la plaza de San Pedro. Foto: YouTube Vatican Media.

León XIV ha reconocido que durante el viaje ha experimentado «la festiva manifestación de fe y de afecto» de los españoles. A todos ha animado «a superar cualquier forma de división y a cultivar siempre la comunión y el diálogo», buscando «la unidad en la diversidad». «Este es el servicio propio del Sucesor de Pedro», ha recordado.

«Un gran cariño»

También ha destacado el Santo Padre «la alegría de la gente de todas las edades que esperaba la visita del Papa». Ha encontrado multitudes que han mostrado «un gran cariño, algo que no se puede dar por sentado».

Por otro lado, «la fe del pueblo español manifiesta la necesidad generalizada de encontrarse unidos sobre un fundamento verdadero, no ideológico, ese fundamento que solo Cristo asegura». Así, «en Madrid y Barcelona nos hemos reunido en grandes catedrales y modernos estadios», y ha destacado en este sentido el encuentro en la basílica de la Sagrada Familia, «una sinfonía de piedra y de luz». Aquí ha vivido «un encuentro de lo antiguo y lo moderno que me ha hecho percibir el carácter propio de Europa y su riqueza inestimable».

En esta línea, ha defendido que este es «un patrimonio que hay que custodiar con cuidado», y ha mencionado «la paz, la ecología integral, el desarrollo sostenible y el respeto a la dignidad humana» como «los desafíos a los que regresa el magisterio sucesivo», mencionando en este punto de manera explícita su reciente encíclica Magnifica humanitas.

Frutos y desafíos

Durante los días pasados en España «he percibido la necesidad de escuchar el Evangelio de la esperanza para esta humanidad de hoy, afectada por un modelo de desarrollo engañoso». También ha recordado «los numerosos testimonios que he escuchado, los rostros de los pequeños y de los pobres, el niño que me ha leído su carta [en referencia a Renzo, el niño de 6 años que le hizo varias preguntas en la parroquia barcelonesa de San Agustín), las víctimas de abusos, los detenidos en la cárcel, los jóvenes llenos de inquietudes y los migrantes que encontré en Canarias».

León XIV saluda a los fieles antes de la audiencia. Foto: YouTube Vatican Media.
León XIV saluda a los fieles antes de la audiencia. Foto: YouTube Vatican Media.

«Precisamente en Canarias he encontrado una clave de interpretación general» del viaje, ha señalado en su catequesis el Pontífice, destacando tanto «la misma posición geográfica del archipiélago» como la realidad de una pequeña Iglesia local «que acoge a un gran número de migrantes».

En esta misma manera «estamos llamados a releer el Evangelio en el mundo de hoy», y ha pedido frutos concretos de la visita. «Uno de estos frutos es el diálogo y el encuentro entre personas y pueblos», porque este es «el camino que conduce a la civilización del amor». Y ha terminado agradeciendo a las comunidades de vida contemplativa, «numerosas» en España, su oración durante estos días, y les ha pedido que sigan rezando para que la iniciativa dé pronto «frutos abundantes».