El día que Jesús y Pedro pasearon juntos por Madrid  - Alfa y Omega

El día que Jesús y Pedro pasearon juntos por Madrid 

Histórica procesión del Corpus Christi presidida por León XIV en la plaza de Cibeles

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: J. L. V. D.-M.

Las madrugadas de Madrid son siempre especiales pero la de este domingo ha sido particular. El centro de la capital, habitualmente poblado antes de salir el sol por habitantes de la noche y también por otros que hacen de las aceras su dormitorio, amaneció hoy con un tono distinto

Sacerdotes apresurados, periodistas con sus cámaras al hombro, jóvenes cargados con mochilas, policías por todas partes… Todos madrugaron hoy con un solo objeto en mente: la Misa que ha presidido el Papa León en la plaza de Cibeles en la fiesta del Corpus Christi

Candela y Carolina esperando la llegada del Papa.
Candela y Carolina esperando la llegada del Papa. Foto: J. L. V. D.-M.

«Muy cerca»

«Lo de ayer en la vigilia fue muy fuerte», decían Candela y Carolina, dos voluntarias de Madrid que están haciendo más fácil las celebraciones estos días con el Papa. «Lo sentimos muy cerca y tenemos muchas ganas de que comience la Misa para vivir todos juntos esta celebración», afirman un rato antes de que aparezca el Santo Padre por la plaza.

Más de 1.200.000 personas han participado en la celebración este domingo en Madrid

El sol ha salido fuerte esta mañana y ha disipado el frescor que prometía un encuentro menos caluroso que el de anoche en la vigilia. Abajo, en la zona reservada a los sacerdotes, esperaban cerca de 1.600 de ellos a que comenzara su oportunidad única de concelebrar junto al Papa. David Galarza ha venido de Pamplona expresamente para ello. Ha tenido que dejar de celebrar esta fiesta del Corpus Christi en los pueblos de Navarra que tiene encomendados como párroco, «pero es una ocasión muy especial», afirma. También es delegado de pastoral universitaria en su diócesis, «y he venido con el deseo de que los jóvenes con los que trabajamos tengan un encuentro muy fuerte con Jesucristo, gracias a estos días con León XIV».

David Galarza, uno de los 1.600 sacerdotes que han concelebrado.
David Galarza, uno de los 1.600 sacerdotes que han concelebrado. Foto: J. L. V. D.-M.

«Ofrecerme por entero»

Cómo sacerdote, personalmente ha vivido esta fiesta en plena sintonía con las palabras que pronuncia cada día en la consagración. «Siempre que digo: «Tomad y comed, esto es mi Cuerpo», también lo refiero a mi propia vida. Con Cristo y como Él, yo también quiero ofrecerme por entero sin dejarme nada», dice. Hoy lo ha hecho de nuevo al ser uno de los cientos de sacerdotes que han distribuido la Comunión en esta celebración por Cibeles y lugares aledaños. 

«Esta no es una fiesta más del calendario litúrgico en España», ha subrayado el Papa León en su homilía. «Durante siglos la piedad, el arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español han expresado y expresan todavía hoy el sentimiento espiritual de la memoria del Señor presente en el Pan eucarístico», ha añadido. 

Martín, de azul, con su familia.
Martín, de azul, con su familia. Foto: J. L. V. D.-M.

«Todo para mí»

«La Eucaristía es mi vida, lo es todo para mí. No encuentro otras palabras para expresar lo que siento», afirma Clara, una de las miles de personas que han venido aquí a tener este momento de intimidad multitudinaria con el Señor en el Santísimo Sacramento. Desde su experiencia, sabe que esta relación especial con Jesucristo «crece cuanto más te acercas a Él», y por eso recomienda no limitarse solo a la Comunión dominical, sino «tratar de comulgar a menudo y tener esta intimidad con Jesús siempre que se pueda».

Lo sabe bien Martín, un niño que ayuda habitualmente en el altar en su parroquia. «Siempre me ha llamado la atención ser monaguillo, y quiero ser sacerdote cuando sea mayor», afirma con audacia. La noche anterior, el Papa pidió a los jóvenes no tener miedo de responder a la vocación si esta se presentaba, algo que Martín no duda: «Lo tengo clarísimo», dice con humor y con una seguridad desarmante.

Clara de Castro durante la celebración. : J. L. V. D.-M.

León, Candela, Carolina, David, Clara, Martín… Todos ellos, junto con los miles de personas reunidas hoy, han formado parte de esa corriente milenaria «de agua fresca amor, amor, paz, justicia y alegría» que, en palabras del Papa hoy, constituyen la esencia del Corpus Christi en España desde hace siglos.

«Jesús está vivo y sigue en medio de nosotros»

«Jesús es un Dios cercano que camina con su pueblo», dijo el Papa en su homilía. Poco tiempo después sería él mismo el que llevaría al Señor en la custodia en procesión por la calle de Alcalá. La comitiva estuvo precedida por numerosos sacerdotes, miembros de la vida consagrada y algunos niños que han recibido este año la Primera Comunión. Todos ellos y las miles de personas que se arrodillaron durante el recorrido, han atestiguado que, como dijo el Papa, «Jesús está vivo y sigue en medio de nosotros».