Carolina Marín quiere «escuchar y aprender» al ver al Papa: «Es una oportunidad única»
La campeona olímpica de bádminton, Carolina Marín, hablará con León XIV en el encuentro Tejer redes con el mundo de la cultura, arte, economía y deporte este domingo a las 18 horas en el Movistar Arena
Va a intervenir ante el Papa León XIV en un acto sobre deporte y búsqueda del bien común desde el diálogo. ¿Qué significa para usted participar en un encuentro así, más allá de lo deportivo?
—Es un privilegio. Fuera de la pista somos personas normales, y tener la oportunidad de participar en un evento sobre temas que nos afectan a todos, en un escenario como este, es un honor.
El deporte es una escuela de vida. ¿Cuál ha sido la lección más importante que le ha dado el bádminton?
—Que nadie te regala nada. Si quieres conseguir algo, tienes que trabajarlo absolutamente todos los días.
También, atendiendo a la primera carta que escribió León XIV, precisamente al mundo del deporte, ofrece resiliencia ante la adversidad. ¿Cómo se reconstruye una deportista de élite después de una lesión o de un golpe emocional duro?
—Apoyándote en tu entorno y yendo día a día. El objetivo a corto plazo es lo que te acaba salvando al final, más allá de tener una meta que quieras alcanzar.

¿Dirías que el sufrimiento y la frustración también forman parte del aprendizaje deportivo?
—Sí, claro. Aprendes a convivir con el dolor físico y con la rabia de que las cosas no salgan, y te obligas a seguir entrenando al día siguiente a pesar de ello.
En una sociedad tan inmediata, ¿cree que el deporte puede enseñar a los jóvenes el valor de la constancia?
—Sin duda. En el deporte no hay atajos. Para mecanizar un movimiento tienes que repetirlo muchísimas veces en la pista. Y así trasladado a todos los deportes. Eso requiere una paciencia que hoy cuesta bastante encontrar.
Es importante la humildad en el éxito. ¿Es más difícil gestionar la victoria que la derrota?
—A veces sí. La derrota te duele y te hace reaccionar rápido para corregir errores. La victoria, si te descuidas un poco, te puede acomodar o hacer creer que los resultados han llegado por motivos que no son reales.
¿Qué valores del deporte cree que hacen más falta hoy en la sociedad española?
—La cultura del esfuerzo y el respeto. Saber que las cosas cuestan trabajo y respetar al que tienes enfrente, ya sea un rival o alguien de tu equipo.

¿Qué le gustaría que escuchara un joven que quizá está pensando en abandonar porque las cosas no le salen bien?
—Que es muy normal tener dudas. Pero que si de verdad le gusta lo que hace, que siga creyendo en ello. Que busque soluciones, que se haga preguntas… Eso siempre es bueno, pero al final no debemos abandonar en lo que creemos.
¿Qué espera personalmente de este encuentro con el Papa León XIV?
—Escuchar y aprender. Es una oportunidad única.
¿Cree que la espiritualidad o la vida interior ayudan también a sostener a un deportista de élite?
—Sí. La presión es altísima y si no tienes un momento de calma para ti misma, para ordenar la cabeza y entender cómo te sientes, el ritmo te come.
¿Qué mensaje le gustaría dejar a quienes ven el deporte solo como competición y espectáculo?
—Que detrás del partido que ven por televisión hay muchísimas horas de trabajo en la sombra, renuncias personales y un equipo empujando. La competición es solo la punta del iceberg.