La Conferencia Episcopal ayudó a Chiclayo cuando León XIV era su obispo - Alfa y Omega

La Conferencia Episcopal ayudó a Chiclayo cuando León XIV era su obispo

A través del Fondo Nueva Evangelización sufragaron los salones de 14 parroquiales, la formación de sacerdotes, producción de formas y la compra de utensilios

Rodrigo Moreno Quicios
León XIV cuando era obispo de Chiclayo. Foto: Cáritas Clicayo

La Conferencia Episcopal Española ayudó a León XIV cuando era solamente conocido como Robert Francis Prevost y no era cardenal sino obispo de Chiclayo. Entre 2014 y 2023 —precisamente los años en los que desarrolló este servicio—, el Fondo Nueva Evangelización del episcopado español impulsó varios proyectos educativos y pastorales.

León XIV cuando era obispo de Chiclayo. Foto: Cáritas Clicayo

A lo largo de nueve años, la CEE aprobó 18 proyectos para esta diócesis peruana. Gracias a ellos se pudieron formar sacerdotes y construir infraestructuras básicas. Las iniciativas sumaron un total de 100.000 euros, que puede parecer una inversión modesta, pero en realidad supuso un gran impulso en esta región y, en especial, a sus parroquias más humildes.

Salones parroquilales, educación, formas y objetos

En concreto, 14 parroquias pudieron construir sus salones, auditorios o espacios destinados a actividades comunitarias. También se financiaron programas de formación de catequistas y responsables locales, considerados fundamentales para el funcionamiento de las comunidades cristianas.

León XIV cuando era obispo de Chiclayo. Foto: Cáritas Clicayo

Algunas parroquias destinaron los fondos a la adquisición de objetos y utensilios litúrgicos necesarios para el desarrollo de su actividad ordinaria. Además, una de las ayudas fue concedida al Monasterio de Nuestra Señora de la Paz y San José, perteneciente a las Carmelitas Descalzas. El proyecto estaba destinado a financiar la producción de formas utilizadas posteriormente en las celebraciones religiosas de la diócesis.

¿Cuáles eran los requisitos?

Todos los proyectos aprobados cumplían las condiciones exigidas por el Fondo Nueva Evangelización. Entre ellas figuraban que el solicitante fuera una entidad eclesial reconocida, que la iniciativa tuviera un carácter pastoral y que sus efectos fueran duraderos en el tiempo, evitando actuaciones meramente temporales o de corto recorrido.