La carta del Papa a Jaime: «Nos dijo que Dios siempre es fiel»

La carta del Papa a Jaime: «Nos dijo que Dios siempre es fiel»

Un lector de Alfa y Omega escribió al Papa por la enfermedad de su madre, y este le respondió «que fuéramos siempre fieles a la historia que Dios nos presentaba, pasase lo que pasase»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Jaime con su madre el día de su Primera Comunión. Foto cedida.
Jaime con su madre el día de su Primera Comunión. Foto cedida.

Jaime Redondo es un lector de Alfa y Omega con una bonita historia de correspondencia entre su familia y el Papa León XIV. Aunque su madre falleció hace poco, hoy se prepara con ilusión para recibir al Papa en Madrid.

Jaime, me gustaría que me contaras toda esta historia de la carta que le escribiste al Papa y su respuesta.
—Todo comenzó porque a mi madre le detectaron un cáncer de páncreas hace tres años y medio. Entonces se me ocurrió escribirle al Papa contándole un poco la situación que estábamos pasando. Le expliqué que estábamos con tratamientos, que afrontábamos la enfermedad con esperanza, pero que también había momentos de debilidad, sufrimiento y miedo.

Le escribí la carta, la envié al Vaticano y, después de que la leyera su equipo, me respondió el Papa. En la carta nos decía que rezaría mucho por nosotros, que la esperanza no debía decaer nunca y que fuéramos siempre fieles a la historia que Dios nos presentaba, pasase lo que pasase, porque Dios siempre es fiel.

—¿Cómo te quedaste tú y cómo se quedó tu madre cuando recibisteis esta carta?
—Primero la leí yo. Cuando vi el sobre en el buzón pensé que sería cualquier cosa, pero al abrirlo vi que venía del Vaticano y me hizo muchísima ilusión.

Recuerdo que estaba en casa y ese día tenía que acompañar a mi madre a una sesión de quimioterapia. Pensé que sería una buena idea llevársela y enseñársela antes de entrar. Se la enseñé justo antes de la quimio y se puso súper contenta. Para ella fue un regalo enorme que el Papa nos hubiera contestado personalmente.

—¿Hace cuánto tiempo ocurrió esto?
—Escribí la carta el 11 de septiembre de 2025 y recibimos la respuesta el 20 de octubre. Tardó aproximadamente un mes y medio en llegar.

—Tu madre ha fallecido hace poco.
—Sí, falleció el 13 de abril, hace muy poquito.

—¿Cómo ha vivido vuestra familia estos últimos meses?
—Han sido meses muy difíciles, pero también muy bonitos, porque hemos visto la historia maravillosa que Dios ha hecho con nosotros y especialmente con mi madre. Hubo un momento especialmente duro. Mi madre pasó un mes entero en la UCI y los médicos nos dijeron que no iba a salir adelante. Nosotros pedíamos el milagro y rezábamos mucho. No era un problema relacionado con la quimioterapia, sino una complicación pulmonar que le impedía respirar por sí sola. Estaba intubada y conectada a una máquina que respiraba por ella.

Los médicos insistían en que era imposible que saliera de aquella situación. Nosotros rezábamos para que se hiciera la voluntad de Dios, tanto si se quedaba como si se iba. Entonces ocurrió algo inesperado: comenzó a respirar por sí misma. Permaneció dos días más en la UCI, después pasó a planta y pudo estar una semana con nosotros antes de fallecer. Esa semana fue un regalo. Pudimos despedirnos de ella, abrazarla, hablar con naturalidad y estar toda la familia junta. Fue un regalo muy duro, pero también muy grande.

Jaime Redondo

Foto cedida por Jaime Redondo.

—¿Y cómo estáis ahora?
—Estamos combatiendo con el dolor. Hay días muy complicados. Ver sus fotos, su ropa… Al final somos muy jóvenes y además tenemos hermanos pequeños. Eso hace que el dolor sea aún mayor porque también piensas en ellos, que ya no tienen a su madre. Pero también hay días muy buenos, en los que sentimos que nuestra madre está intercediendo delante de Dios y nos regala cosas maravillosas. Sabemos que nos va a cuidar mucho, que nos va a proteger y que va a interceder por nosotros.

—En medio de todo este duelo llega el Papa, aquel que os escribió aquella carta. ¿Cómo vivís este momento?
—Para mí es un regalo. Siento que Dios ha hecho una historia maravillosa conmigo y que justo en el momento en que más lo necesito llega la visita del Papa. Mi madre falleció hace poco más de un mes y que él venga ahora es muy importante para mí.

Lo espero con muchísimas ganas. Como decía en aquella carta, deseo que a través de la Vigilia y de la Santa Misa podamos estar en comunión con él y recibir una palabra de un Papa al que tengo mucho cariño y que sé que ha estado ahí. Para mí tiene un significado muy especial.

—Tú vas a participar tanto en la Vigilia como en el Corpus.
—Sí. Además estoy colaborando como voluntario, preparando bolsas, desayunos y bebidas. Estoy bastante metido en toda la organización.

—¿Qué esperáis recibir tú y tu familia de esta visita?
—Esperamos recibir una palabra de Dios a través del Papa. Nos encanta escucharle; seguimos mucho sus audiencias y leemos con frecuencia lo que dice. Esperamos especialmente una palabra de esperanza y de consuelo, que nos ayude a afrontar este duelo familiar. También una palabra de amor, de comunión con Cristo y la certeza de que el Señor nunca se aleja. Es una visita que esperamos muchísimo. Estamos contando las horas para que llegue.