¿Qué dice León XIV a los obreros de hoy? - Alfa y Omega

¿Qué dice León XIV a los obreros de hoy?

El Papa tomó su nombre de León XIII, muy preocupado por la cuestión obrera. En ocasiones como el Jubileo del Mundo del Trabajo dejó muy claras sus reivindicaciones

Rodrigo Moreno Quicios
León XIV en una audiencia en la Plaza de San Pedro. Foto: OSV News /Remo Casilli, Reuters

León XIV es un Papa que tomó su nombre de León XIII, un Pontífice preocupado por los derechos laborales y que en 1981 escribió la encíclica Rerum novarum sobre la cuestión obrera. El próximo 8 de mayo se cumplirá un año desde su elección y, coincidiendo con el Día Internacional del Trabajo, repasamos algunos de los pronunciamientos que ha tenido sobre este cuestión.

La Iglesia está preocupada por los derechos de los trabajadores. Foto: OSV News/Vincent Alban, Reuters

El más significativo tuvo lugar el pasado 8 de noviembre de 2025, cuando Roma albergaba el Jubileo del Mundo del Trabajo. Era una ocasión originalmente pensada para el Primero de Mayo, pero el fallecimiento de Francisco tan solo diez días antes obligó a retrasar la convocatoria. Por pura coincidencia, finalmente tuvo lugar cuatro días después del fallecimiento de Octav Stroici, un albañil rumano de 66 años que el 3 de noviembre quedó sepultado tras el colapso de la Torre dei Conti en Roma y pasó 11 horas sepultado antes de poder ser rescatado.

Oportunidades con «estabilidad y dignidad»

En aquel Jubileo del Mundo del Trabajo, el Papa exigió «oportunidades de empleo válidas» que garanticen «estabilidad y dignidad», especialmente para los jóvenes. De acuerdo con la prensa vaticana, ese 8 de noviembre se congregaron en la Plaza de San Pedro unos 45.000 peregrinos. Ante ellos, León XIV pidió «un compromiso colectivo, por parte de las instituciones y de la sociedad civil». Y recordó que «el trabajo debe ser una fuente de esperanza y de vida, que permita expresar la creatividad del individuo y su capacidad de hacer el bien».

El Papa tomó su nombre de León XIII. Foto: CNS /Vatican Media

El Papa también citó otros documentos de sus predecesores, como la encíclica Laborem Exercens de Juan Pablo II, en la que el Pontífice polaco señalaba que la Iglesia «tiene la obligación de defender siempre la dignidad y los derechos de los trabajadores». Una tarea que implica también armarse de coraje y buscar alianzas para «denunciar las situaciones que violan su dignidad y sus derechos». Y diálogo con los poderosos para «ayudar a orientar las reformas mencionadas para garantizar que tanto la humanidad como la sociedad puedan progresar realmente».

«Un terremoto que no trae destrucción»

Por último es importante recalcar que, cuando León XIV habla de empleo, no lo hace desde una perspectiva meramente económica sino moral y espiritual. Por ejemplo, aquel sábado sentenció que «los criterios establecidos por Dios» para el trabajo están «centrados especialmente en los marginados» y suponen «un terremoto que no trae destrucción, sino que revitaliza el mundo».