En Israel «hay problemas, pero no estamos perseguidos» - Alfa y Omega

En Israel «hay problemas, pero no estamos perseguidos»

Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén y quien será creado cardenal el próximo 30 de septiembre, denuncia en una entrevista «ataques indiscriminados basados en la violencia religiosa» hacia los cristianos. Pero matiza que la sociedad civil y la comunidad judía trabajan juntas para desescalar las tensiones

Redacción
Pierbattista Pizzaballa junto a unos niños miembros del movimiento scout en el exterior de la iglesia de la Natividad de Belén, el 24 de diciembre de 2021
Pierbattista Pizzaballa junto a unos niños miembros del movimiento scout en el exterior de la iglesia de la Natividad de Belén, el 24 de diciembre de 2021. Foto: AFP / Jaafar Ashtiyeh.

«No queremos protección, queremos garantías, queremos derechos: queremos vivir como ciudadanos libres en un Estado democrático», asegura Pierbattista Pizzaballa en una entrevista con Vatican News. El patriarca latino de Jerusalén, que se convertirá en cardenal en el Consistorio del próximo 30 de septiembre, se pronuncia contra los crecientes ataques a cristianos en Israel por parte de extremistas. En el último año dos soldados fueron detenidos acusados de escupir al arzobispo armenio en Jerusalén, se profanaron tumbas en un cementerio protestante en el Monte Sión, se asaltó el centro comunitario maronita de Ma’alot-Tarshiha y una imagen de Jesús en el santuario de la Flagelación fue vandalizada. Son actos condenados por el presidente Issac Herzog y los rabinos más importantes del país, pero que preocupan a los cristianos en Israel.

«Hemos asistido a un aumento de los ataques en este último período. Digamos que estos enfrentamientos, escupitajos, acusaciones, insultos, no son nada nuevo. Pero el aumento exponencial de estos fenómenos, sobre todo en la zona de Jerusalén, de la Ciudad Vieja, se han convertido en motivo de preocupación», explica el patriarca latino de Jerusalén en su entrevista.

Pierbattista Pizzaballa destaca que «la inmensa mayoría de la población judía israelí, incluso la más religiosa, no tiene nada que ver con esto». Elogia a «muchos rabinos que escriben y hablan públicamente contra estos fenómenos», pero al mismo tiempo se mantiene crítico con «quienes incitan» al odio. «Hay una nueva generación de colonos que están menos acostumbrados a encontrarse con realidades diferentes a las suyas», señala. Lamenta que haya una «cultura general de polarización» que genera un «clima de violencia» tanto en la sociedad israelí como en la palestina.

El futuro cardenal revela que una parte de «la comunidad cristiana se siente objeto de ataques indiscriminados basados en la violencia religiosa, el odio religioso y el desprecio religioso». Y alerta de que ese clima de hostilidad estaba creando a su vez «tensión, descontento y a veces rabia» en la Iglesia local. A pesar de todos los problemas, afirma que los cristianos no sufren persecución religiosa, un concepto mucho más aplicable a «lo que ha hecho el autodenominado Estado Islámico en Siria e Iraq». «Nosotros no estamos en esa situación, hay problemas, eso seguro, pero no somos perseguidos», matiza.

Finalmente cierra su entrevista subrayando que hay «motivos para la esperanza», que tanto la sociedad civil como la comunidad judía trabajan muy duro para aliviar las tensiones y que «esta toma de conciencia de un problema dentro de la sociedad israelí dará sus frutos con el tiempo».