Tesoros marianos en la Orden Carmelitana. María, Maestra de la fe - Alfa y Omega

Tesoros marianos en la Orden Carmelitana. María, Maestra de la fe

La catedral de Córdoba acoge, este sábado, la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen. En preparación del acontecimiento, se ha mostrado al público la devoción a la Virgen, a través del arte conventual carmelitano. Esta iniciativa ha servido también de preparación para el V Centenario de santa Teresa, en 2014

Rosa Puga Davila
Virgen de Carmen de la iglesia conventual de San José (San Cayetano), en Córdoba, que será coronada el sábado.

La coronación de la Virgen del Carmen, del convento de San José (San Cayetano) ha servido de ocasión para acercar al público, a través de los actos preparativos, a diferentes expresiones artísticas existentes en más de una veintena de conventos carmelitanos de Córdoba y de otras ciudades. En particular, la exposición Tesoros Marianos ha mostrado, a través de 80 obras del barroco español, la importancia del arte como transmisor de la fe y difusor de la vida de la Virgen. Los tesoros, albergados por Padres y Madres carmelitas, salían por primera vez de sus conventos de origen y mostraban la centralidad de la Madre de Dios en la Orden Carmelitana, a través de las escenas más importantes de la vida de María. Estas escenas están recogidas en una serie de cuadros, esculturas de la Inmaculada Concepción, Dolorosas, acompañadas de imágenes de Cristos (como un Jesús atado a la columna), un Arcángel san Rafael, custodio de Córdoba, de Valdés Leal, o el ajuar de la Virgen del Carmen que será coronada.

En 1586, los Carmelitas descalzos llegaron a la ciudad de Córdoba, encabezados por san Juan de la Cruz, que traerá también a las Carmelitas descalzas, tres años después. Con ello crece la veneración a la Virgen del Carmen, en la ciudad. En sus inicios, los religiosos vivieron en la ermita de San Roque, en plena Judería, para pasar a ocupar la actual iglesia conventual de San José (San Cayetano), en la que ahora es venerada la imagen. «A lo largo de estos siglos, numerosos fieles han manifestado admiración, cariño y respeto a la imagen que nos recuerda a la Madre del Cielo, a través de las novenas, procesiones, cultos en su honor y la vinculación a Ella mediante el Santo Escapulario», ha explicado el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández.

Don Juan Dobado Fernández, Comisario de la exposición Tesoros Marianos y autor del diseño de la corona canónica de la Virgen del Carmen, incidía en la importancia de recordar que «la Virgen del Carmen forma parte de la historia de Córdoba, que se siente carmelitana y de cuyos ciudadanos proceden la mayoría de las donaciones que la hacen realidad».

Las coronaciones canónicas, en Andalucía

El ritual de la Coronación Canónica es una ceremonia a través de la cual la Santa Sede concede un privilegio a determinadas imágenes marianas del mundo —destacadas tanto por su antigüedad, como por la especial veneración que el pueblo las profesa—, a través de la imposición solemne de una corona, atributo que simboliza la realeza de María, así como su victoria y dominio el mal.

El origen de la ceremonia se encuentra en las predicaciones del religioso capuchino Girolamo Paulucci de Calboli da Forli (Forli, 1552 – Parma, 1620), quien las terminaba con la imposición de una corona a las imágenes de María más veneradas en el lugar donde realizaba sus misiones; sin embargo, no sería hasta fechas muy recientes cuando el Papa Pío XII instituyó oficialmente la memoria litúrgica del Reinado de María, promulgando, a tal efecto, la encíclica Ad Caeli Reginam, de 1954.

Juan Cristóbal Jurado Vela, Sergio Cabaco y Jesús Abades