Una red social mundial católica - Alfa y Omega

Una red social mundial católica

Hoy se presenta, en la sede de Radio Vaticano, aleteia.org, una red social mundial católica para compartir y dialogar sobre cuestiones de la fe y la vida, dirigida a «aquellos que buscan la verdad». Su presidente es Jesús Colina, corresponsal de Alfa y Omega en Roma

Redacción
Olivier Bonassies, presidente de la Fundación para la Evangelización a través de los Medios, explica Aleteia al Papa.

Aleteia (voz griega que significa: verdad) nace bajo el patrocinio de los Consejos Pontificios de las Comunicaciones Sociales y para la Promoción de la Nueva Evangelización, y está promovida por la Fundación para la Evangelización a través de los Medios (fem-roma.org). Actualmente, se han adherido ya a la red más de 1.000 miembros de todo el mundo, entre medios de comunicación, diócesis, instituciones católicas y movimientos.

Durante el encuentro, se presentará AdEthic, la primera red de sitios católicos para reunir publicidad de contenido fiable, que está dirigida a apoyar la solidaridad y la caridad, que nace en la estela de Aleteia. AdEthic permitirá a los inversores publicitarios promover y apoyar iniciativas de solidaridad y de caridad, incluso propuestas por ellos, sin coste añadido alguno. AdEthic devolverá de hecho una parte significativa de sus propios beneficios para la beneficencia.

Un proyecto digital puntero

En el encuentro, que será presidido por monseñor Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, intervendrán Jesús Colina, presidente de Aleteia, y Andrea Salvati, conocido top manager en el ámbito digital, que ha decidido dejar un alto puesto de responsabilidad en la empresa Google para dedicar su vida profesional a la dirección general de esta nueva red católica. «En Google Italia —afirma Salvati—, he tenido la oportunidad de madurar una gran experiencia en el mundo digital, ayudando a muchas empresas a desarrollar su negocio online. Ahora quisiera poder hacerlo para este particular e increíble proyecto que nos permitirá proporcionar servicios, profundizaciones e informaciones a muchísimas personas en el mundo, católicas, cristianas o simplemente hombres de buena voluntad y buscadores de la verdad».

Explica el presidente de Aleteia, Jesús Colina: «La increíble expansión de las redes sociales, de los dispositivos móviles, y de la misma Red, ofrece una oportunidad histórica a la nueva evangelización. Benedicto XVI, en varias ocasiones, nos ha dicho que debemos estar donde está la gente. Y la gente hoy pasa mucho tiempo en las redes sociales y en otros servicios en línea. Estos lugares pueden convertirse en espacios de encuentro, en los que las personas puedan responder a preguntas importantes para su vida. En cierto sentido, podemos decir que la transmisión de la fe a las nuevas generaciones también dependerá de nuestro dinamismo y presencia en la Red».

«Aleteia no quiere ser un servicio en competencia a las estupendas realidades que ya están presentes en la Red», aclara. «Aleteia busca ser una red de promoción y servicios para que quienes ya están ofreciendo auténticas perlas en Internet puedan tener un mayor eco, y caminos para que esta actividad pueda ser duradera. No queremos inventar el agua caliente, el desafío es crear sinergias entre todos los nuevos evangelizadores activos en la Red».

Gente que busca la verdad

Aleteia comienza su andadura en seis idiomas: italiano, árabe, inglés, francés, portugués y español, aunque el proyecto es de incorporar lo antes posible otros cuatro idiomas más: alemán y chino, entre ellos.

El proyecto, explica Inma Álvarez, responsable de la edición en español, surge del convencimiento de que Internet ha revolucionado no sólo la forma de comunicarse e interactuar entre las personas, sino más profundamente, la forma en que el hombre se comprende a sí mismo y busca las respuestas a sus propias preguntas y las claves para dirigir su vida.

La Iglesia, cuya vocación ha sido siempre salir al encuentro del hombre para mostrarle a Cristo, no puede quedarse al margen de esta revolución. Sin embargo, las múltiples iniciativas católicas muchas veces son difíciles de encontrar en este océano digital, añade la periodista.

Aleteia quiere ayudar a este esfuerzo, convirtiéndose en una red social solidaria, en una plataforma donde encontrar los mejores recursos, ampliando fronteras y abriendo posibilidades hasta ahora difíciles de alcanzar por entidades pequeñas: noticias, publicidad, formación, TV, redes sociales, etc. Y donde todo el mundo pueda, como dice el eslogan, hacer preguntas, obtener respuestas, unirse a la conversación.

«No ha sido fácil encontrar el modelo Aleteia. Puedo decir que, después de muchos meses de intenso trabajo, hoy podemos presentar un proyecto muy moderno, atractivo y capaz de responder al reto que plantean las nuevas tecnologías a la nueva evangelización. Y un proyecto del que todos —los que buscan la verdad, los que preguntan, los que proponen respuestas, los que quieren entrar en diálogo con el hombre de hoy— pueden sentirse partícipes», añade Inma Álvarez.