«Vamos a educar a los indígenas para que no pierdan su cultura ni su tierra»

Este martes Manuel y Cecilia volarán al Vicariato Apostólico de San Ramón –Perú– para dedicar dos años de su vida a la misión. Ambos han dejado su puesto de trabajo para hacer caso a la llamada del Señor

Laura Ucelay

Este martes Manuel y Cecilia volarán al Vicariato Apostólico de San Ramón –Perú– para dedicar dos años de su vida a la misión. Ambos han dejado su puesto de trabajo para hacer caso a la llamada del Señor

El matrimonio Manuel Cuervo y Cecilia Rey han dejado trabajo y familia en Madrid para irse dos años de misión a Perú. Ella trabajaba en Manos Unidas, él lo hacía en una empresa informática. Ahora ambos se dedicarán a «educar a los indígenas, para que las empresas petroleras que se quieren adueñar del Amazonas no les quiten su tierra ni su cultura», explica Rey en una entrevista con 13 TV.

«Hay lugares donde no puede llegar el clero local debido a la falta de personas». La Santa Sede reorganizó la zona y «creó tres o cuatro vicariatos, entre ellos, el Vicariato Apostólico de San Ramón. Nosotros vamos a la Selva Baja, la Atalaya, que linda con Brasil», señala Manuel Cuervo. Allí trabajarán durante dos años junto a dos sacerdotes españoles, el padre Alfonso y el padre Curro.

«Son situaciones duras pero hemos crecido en amor conyugal»

El matrimonio no tiene hijos. Y «según el catecismo, el matrimonio que no tiene hijos tiene que tener una vida de sacrificio, acogida y de entrega», explica Cecilia. Es difícil separarse de la familia tanto tiempo, «pero los que compartimos la fe estamos unidos por la oración. Van a pasar a ser más grandes lo lazos de fe que los de sangre».

Durante varios años se han estado preparando para este momento. Han realizado cursos y encuentros e incluso han participado en experiencias misioneras de corta duración en Etiopía, Marruecos, Sierra Leona, Cuba… durante los veranos. Pero ahora creen que ya están preparados para ir a una misión de dos años.

Manuel Cuervo y Cecilia Rey volarán mañana a la Selva Baja de Perú para seguir el camino que les ha encomendado el Señor.

Laura Ucelay