Una zaragozana recibió a León XIV en Castel Gandolfo: «Te quiero mucho»

Una zaragozana recibió a León XIV en Castel Gandolfo: «Te quiero mucho»

Por primera vez en doce años un Papa volvió el domingo a su tradicional residencia de verano, lo que suscitó el interés de vecinos y foráneos. El Santo Padre saludó a muchos de ellos a su llegada y luego se asomó al balcón en una nueva muestra de cercanía

María Martínez López
El Santo Padre saluda a religiosas y vecinos a su llegada.
El Santo Padre saluda a religiosas y vecinos a su llegada. Foto: AFP / Andreas Solaro.

«Le estreché la mano y le dije: “Papa León, te quiero mucho”». Así dio la bienvenida Conchita a León XIV a su llegada este domingo a Castel Gandolfo para su descanso veraniego. No se lo impidió el no ser vecina de la localidad, sino una zaragozana de vacaciones en Roma.

Fue alrededor de las cinco de la tarde, cuando un coche oscuro rodeado de motos apareció al pie de esta colina cercana a Roma donde se alza el Palacio Apostólico. Los vecinos, junto con policías, turistas y familias, lo habían esperado desde la entrada del municipio y a lo largo de la subida que conduce al casco histórico. No en vano era la primera vez en doce años que el Santo Padre volvía a su tradicional residencia de verano.

Como primer gesto tras bajar del automóvil, el Santo Padre bendijo a algunos niños en brazos de sus padres y luego saludó a algunas ancianas; entre ellas Conchita. También varios grupos de religiosas, como María Deleite de los Santos, María Regina Pacis, María José (peruana de Piura) y María Maestra Orante, hijas de la Sagrada Familia destinadas en la casa de la congregación en Roma.

«Hemos asistido a muchas audiencias, pero esta es la primera vez que lo vemos tan de cerca», aseguran a Vatican News. Incluso lograron estrecharle la mano y asegurarle que «rezamos mucho por sus intenciones y por este merecido descanso. Acompañamos su labor con la oración». «¡Qué amable por su parte bajar del coche para saludarnos!», exclaman.

Agradecido por los preparativos

Dentro de la villa, lo esperaban Raffaella Petrini, presidenta de la Gobernación del Vaticano; el obispo Vincenzo Viva; el director de las Villas Pontificias, Andrea Tamburelli; y el alcalde, Alberto De Angelis. También Tadeusz Rozmus, párroco polaco de la parroquia pontificia de Santo Tomás de Villanueva.

«Fue una reunión formal e informal, en el sentido de que el Santo Padre nos saludó, pero también se detuvo a conversar con nosotros, nos dio palabras de aliento y nos agradeció por haber preparado todo esto. Muy abierto, muy amable, sonriente», explica a los medios vaticanos.

Una vez cerrada la puerta, mientras la multitud se dispersaba hacia la plaza y la zona del lago, el grito de una mujer atrajo la atención de todos: el Papa León apareció repentinamente en el balcón de la villa. Tras la bandera amarilla y blanca de la Ciudad del Vaticano y tras los paneles de madera decorados con hiedra, el Papa saludó a la gente en la calle. Unos momentos de gran entusiasmo, inmortalizados por teléfonos y cámaras.

Agenda de verano

Durante su estancia en Castel Gandolfo, todas las audiencias privadas y generales quedarán suspendidas hasta el 30 de julio. Entonces se reanudarán con motivo del Jubileo de los Jóvenes, uno de los eventos clave del Año Santo 2025, informa EFE. El Papa celebrará Misa el domingo 13 de julio en la parroquia pontificia de Santo Tomás de Villanueva, el primer encuentro público en este municipio del Lacio; y también el 15 de agosto, Asunción de la Virgen María.

Además, el próximo miércoles 9 de julio celebrará la primera Misa por el cuidado de la creación según el nuevo formulario presentado la semana pasada. El día 20 pasará por la vecina Albano y luego volverá al Vaticano.

León XIV ya realizó una breve visita a la localidad el pasado jueves para supervisar personalmente los preparativos en Villa Barberini, donde se alojará, dado que el palacio pontificio fue transformado en un museo por Francisco. Castel Gandolfo es un pueblo de 8.000 habitantes situado a unos 30 kilómetros al sur de Roma, en lo alto de un volcán extinto cuyo cráter contiene hoy las idílicas aguas del lago Albano.