Una peligrosa espiral de ataques - Alfa y Omega

Una peligrosa espiral de ataques

Alfa y Omega

La semana pasada, desde un lado del espectro político, se cargaron las tintas contra el de enfrente. Desde este, a su vez, se atacó a periodistas con un ejército de troles en redes sociales. A buen seguro, esta semana o la siguiente se invertirán las tornas: los insultos vendrán —como ya vinieron antes— de los que ahora se sienten insultados y las campañas contra los medios se dirigirán —como ya se dirigieron antes— contra los de otro color. Porque, hoy por hoy, andamos inmersos en una espiral de ataques y zascas de la que parece difícil salir; importa más el quién que el qué.

En este contexto no se trata de ser equidistantes, sino de denunciar que el nivel del debate público está por los suelos e intentar, para empezar, que este tono no impregne también nuestro día a día. Como acaba de subrayar el Papa Francisco en una entrevista con America Magazine, «la polarización no es católica» porque un creyente no puede pensar solo en «unos y otros», sino que debe conjugar el «y», consciente de que hay «buenos y no tan buenos».  No perpetuemos, en expresión del Pontífice, «una mentalidad divisoria, que privilegia a unos y deja a otros atrás».