Francisco, «entristecido» por el «horrible atentado» en una guardería en Tailandia - Alfa y Omega

Francisco, «entristecido» por el «horrible atentado» en una guardería en Tailandia

Un expolicía, despedido por poseer droga, atacó la escuela infantil con un rifle, mató a su familia y se suicidó

María Martínez López
Policías en el jardín de la guardería atacada, en un vídeo de la televisión pública tailandesa. Foto: AFP.

El Papa Francisco ha enviado un telegrama al nuncio en Tailandia en el que se muestra «profundamente entristecido» por el «horrible atentado» en una guardería de Uthai Sawan, en el noreste del país, donde al menos 32 personas fallecieron, muchos de ellos niños, después de que un expolicía disparase indiscriminadamente.

«Francisco ofrece su más sentido pésame y la seguridad de su cercanía espiritual a todos los afectados por este acto indescriptible violencia contra niños inocentes. Al implorar la curación y el consuelo divinos sobre los heridos y las familias en duelo, su santidad reza para que, en esta hora de inmensa tristeza, reciban el apoyo y la fuerza de la solidaridad de sus vecinos y conciudadanos. Sobre todo el querido pueblo tailandés el Santo Padre invoca las bendiciones de la paz y la perseverancia en el bien», se lee en el texto firmado por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin.

El sospechoso de este episodio de violencia, de 34 años y que fue apartado del cuerpo a raíz de delitos de posesión de droga, se suicidó tras el ataque, según ha publicado la Policía en su cuenta de Facebook. «Confirmamos que el criminal se disparó a sí mismo y ha muerto», apuntó la Policía en un perfil oficial de Facebook. Los servicios de rescate apuntaron que antes de quitarse la vida también mató a su mujer y su hijo.

El presunto asaltante disparó con un rifle automático a los presentes en una escuela infantil localizada en la provincia de Nongbua Lamphu, que generalmente acoge a niños de entre 2 y 5 años, antes de darse a la fuga en una furgoneta. Las imágenes facilitadas por la Policía muestran decenas de cadáveres esparcidos por diferentes estancias. El primer ministro de este país del sudeste asiático, Prayut Chan-ocha, ha expresado sus condolencias a las familias.

Muchos de los heridos, cuya cifra exacta aún se desconoce, han sido trasladados al hospital Nong Bua Lamphu, que ha solicitado «con urgencia» que los ciudadanos donen sangre de todos los tipos, según medios locales. Familiares de las víctimas se dirigieron al recinto, que había sido acordonado por la policía. Muchos de ellos sucumbieron a la desesperación, según se aprecia en imágenes y vídeos que circulan en las redes sociales.

Los tiroteos masivos en Tailandia son raros, pero en 2020 un soldado mató al menos a 29 personas e hirió a 58 en un alboroto que abarcó varios lugares, incluido un campamento militar y un gran centro comercial en la provincia nororiental de Nakhon Ratchasima. El mes pasado, un oficial de Policía mató a tiros a dos colegas e hirió a otro en la Escuela de Guerra del Comando de Entrenamiento del Ejército en Bangkok.