«Si la IA hace los deberes por ti, tú no aprendes a hacerlos»

«Si la IA hace los deberes por ti, tú no aprendes a hacerlos» 

450 docentes de colegios agustinos analizan el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito educativo. «Que los alumnos sean nativos digitales no significa que tengan competencia digital», dice el experto César Poyatos

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
«Los alumnos muchas veces no saben qué limitaciones tiene la IA», dice Poyatos. Foto: Freepik.
«Los alumnos muchas veces no saben qué limitaciones tiene la IA», dice Poyatos. Foto: Freepik.

Más de 450 docentes de 46 colegios agustinos de toda España participan este fin de semana en la XXXII Aula agustiniana de educación, con el lema Inteligencia artificial con corazón docente. De la posibilidades y desafíos de la IA generativa aplicada a la educación hablará Cesar Poyatos, profesor de Tecnología Educativa en la Universidad Autónoma de Madrid.  

—¿Qué es lo que está pasando actualmente con la inteligencia artificial en los colegios? 

—Yo creo que, por temas de privacidad, protección de datos y seguridad, la IA —sobre todo la IA generativa— todavía no está implementada de manera generalizada en los centros educativos. Puede que utilicemos herramientas más básicas, como un buscador, pero si hablamos de IA generativa, las herramientas actuales todavía no cumplen plenamente con la normativa europea, especialmente en lo que tiene que ver con menores. De momento habrá que esperar a que se cumplan todos los requisitos de protección del menor, seguridad y privacidad, y que no se haga una trazabilidad de la trayectoria académica del alumnado. Todo ello para poder implementarla con garantías en los centros educativos. 

—Pero los alumnos ya la están utilizando para hacer los deberes, ¿verdad? 

—Es muy probable que, fuera del entorno escolar, la estén utilizando. El problema ahí es la falta de alfabetización: muchas veces no saben qué limitaciones tiene la IA, cómo funcionan esos modelos, cómo se entrenan, qué riesgos plantean ni qué oportunidades ofrecen. 

Competencia digital 

—¿Entonces cómo deberían los estudiantes trabajar con ella? 

—El uso de esta herramienta debería estar mediado por un profesional o por un adulto. Porque cuando no hay alfabetización digital, tendemos a pensar que nuestros hijos e hijas o nuestros alumnos y alumnas, por ser nativos digitales ya son competentes digitalmente. Y eso no es así: que sean nativos digitales no significa que tengan competencia digital. Es necesario entender los porqués y también los riesgos, porque si se alfabetizan solos, se convierten en huérfanos digitales. Y si no conocen los riesgos, pueden desarrollar una dependencia poco saludable

—¿En qué sentido? 

—Cuando una herramienta escribe por ti o piensa por ti, hay un riesgo claro: la escritura estructura el pensamiento. Automatizar el pensamiento profundo sin haber adquirido antes habilidades y competencias básicas puede conducir a una confianza excesiva en lo que devuelve la IA. Y la IA no da resultados veraces, da resultados plausibles; puede ofrecer información sesgada o distorsionada. 

Si la IA hace los deberes por ti, tú no aprendes a hacerlo. Lo que antes suponía un aprendizaje profundo con papel y bolígrafo puede convertirse en un aprendizaje superficial. Por eso, la prohibición nunca educa. Lo que educa es alfabetizar en un uso seguro, ético, responsable y pedagógico de la herramienta. 

Alfabetización de las familias 

—¿Los docentes están capacitados para guiar al alumnado en este campo? 

—El profesorado está en continua formación y tiene acreditado un nivel de competencia digital docente. Pero hay un reto importante como sociedad: la alfabetización de las familias. Muchas veces los problemas no surgen en el centro educativo, sino fuera. En los centros educativos utilizamos dispositivos con software educativo, en redes seguras y bajo supervisión profesional. El problema aparece cuando el alumnado está solo, sin acompañamiento, con un móvil o con un videojuego. Ahí es donde suelen surgir las dificultades. 

El profesor de Tecnología Educativa César Poyatos. Foto cedida.
El profesor de Tecnología Educativa César Poyatos. Foto cedida.

—Hemos hablado mucho de riesgos, pero ¿qué oportunidades ofrece la inteligencia artificial en educación? 

—Ninguna tecnología es neutra, y la IA tampoco lo es. Pero ofrece muchas oportunidades. Por ejemplo, el procesamiento multimodal de la información nos permite presentar un mismo contenido de forma visual, auditiva o textual. Podemos adaptar la dificultad de ejercicios y tareas, generar pasos guiados para la resolución de problemas y crear muchísimo material didáctico para atender la diversidad del aula. 

También puede ayudar al profesorado en tareas burocráticas o funcionar como asistente programático. En ese sentido, abre un abanico de posibilidades muy interesante. Eso sí, siempre bajo supervisión humana, con criterio pedagógico y con la mirada profesional del docente.