Rodrigo Fernández Sala, el sacerdote que dedicó su vida a Vallecas

Falleció este viernes después de trabajar 60 años en Vallecas. Fue uno de los impulsores de Tajamar y colaboró en la creación de una cooperativa de 1.189 viviendas situada en Puente de Vallecas. «Ha fallecido un hombre bueno, un sacerdote que es un verdadero símbolo del colegio Tajamar, donde estudié varios años de mi vida. Dejo aquí mi testimonio agradecido a su ejemplo, auténticamente cristiano, de trabajo y amor al prójimo. DEP», escribió el presidente de la Comunidad de Madrid

José Calderero de Aldecoa
Foto: Álvaro García Fuentes

Falleció este viernes después de trabajar 60 años en Vallecas. Fue uno de los impulsores de Tajamar y colaboró en la creación de una cooperativa de 1.189 viviendas situada en Puente de Vallecas. «Ha fallecido un hombre bueno, un sacerdote que es un verdadero símbolo del colegio Tajamar, donde estudié varios años de mi vida. Dejo aquí mi testimonio agradecido a su ejemplo, auténticamente cristiano, de trabajo y amor al prójimo. DEP», escribió el presidente de la Comunidad de Madrid

Este viernes 22 de febrero, a los 92 años de edad, falleció el sacerdote Rodrigo Fernández Salas, que «ha contribuido a la transformación social del barrio de Puente de Vallecas desde mediados del siglo pasado».

Don Rodri, como lo conocían sus allegados, recaló en Vallecas en 1958 y fue uno de los impulsores del colegio Tajamar, labor educativa y social promovida por el Opus Dei. A este centro educativo le dedicó 60 de sus 64 años de vida sacerdotal. Los otros cuatro los repartió entre Caracas (Venezuela), Boston (Estados Unidos) y Madrid (España).

Además de trabajar activamente en el desarrollo de Tajamar, el sacerdote colaboró también en la creación de una cooperativa de 1.189 viviendas llamada Jesús Divino Obrero, situada de igual modo en Puente de Vallecas.

Por otro lado, «su ingenio le llevó a diseñar y fabricar muebles e incluso a crear un taller de cuadros en Tajamar. Muchos de los cuadros de la Virgen María que estuvieron en el colegio pasaron por sus manos», explican desde el centro educativo.

Según Ignacio San Román, director del Tajamar, «don Rodri ayudó a miles de vallecanos de toda condición con una labor sacerdotal y de promoción humana llena de cercanía y sencillez, de un acompañamiento repleto de ánimo».

«Ejemplo, auténticamente cristiano, de trabajo y amor al prójimo»

Tras su muerte, cientos de personas pasaron por la capilla ardiente, instalada en la cripta del colegio, y estuvieron presenten en el sepelio celebrado este sábado en el cementerio de La Almudena.

También son muchos los testimonios y mensajes de condolencias que han llegado hasta Tajamar. De entre todos ellos, destaca el del presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, que escribió en Twitter: «Ha fallecido un hombre bueno, un sacerdote que es un verdadero símbolo del colegio Tajamar, donde estudié varios años de mi vida. Dejo aquí mi testimonio agradecido a su ejemplo, auténticamente cristiano, de trabajo y amor al prójimo. DEP».

«No me lo saquéis nunca de Tajamar»

Después de pasar dos años por el Colegio Romano, donde conoció al fundador del Opus Dei, Fernández Salas fue ordenado sacerdote el 7 de agosto de 1955 en la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción de Madrid.

Uno de sus compañeros de ordenación sacerdotal fue Javier Echevarría, prelado del Opus Dei entre 1994 y 2016 y segundo sucesor de san Josemaría Escrivá al frente de la institución.

Precisamente, el fundador del Opus Dei visitó el colegio Tajamar el 1 de octubre de 1967. En una de las tertulias, don Rodri pudo saludarle. «A don Rodrigo no me lo saquéis nunca de Tajamar», afirmó Escrivá de Balaguer.

J. C. de A./Tajamar