Para crear «modelos económicos más justos», hay que escuchar a los excluidos - Alfa y Omega

Para crear «modelos económicos más justos», hay que escuchar a los excluidos

No basta con trabajar por los excluidos, les dice el Papa a un grupo de empresarios. Hay que «darles voz», ver en ellos «a un hermano y a una hermana

Ricardo Benjumea

No basta con trabajar por los excluidos, les dice el Papa a un grupo de empresarios. Hay que «darles voz», ver en ellos «a un hermano y a una hermana»

El Papa recibió este sábado a un grupo de empresarios participantes en un encuentro promovido por la asociación Time Life, con el título «El desafío del siglo 21°: crear un nuevo pacto social». Francisco aseguró que el tema a debate era «verdaderamente oportuno», ya que existe «la necesidad urgente de modelos económicos más incluyentes y justos». Ese nuevo «acuerdo social», sin embargo, no puede formularse «en abstracto», sino que requiere «ideas concretas y una acción eficaz» para «responder a las urgentes cuestiones de nuestros días», en un mundo marcado por grandes inquietudes, donde las desigualdades entre pueblos continúan creciendo y muchas comunidades están directamente afectadas por la guerra y la pobreza. «La gente quiere hacer sentir su propia voz y expresar las propias preocupaciones y miedos. Quiere dar su propio aporte a las comunidades locales y a la sociedad, y beneficiarse de los recursos y del desarrollo muchas veces reservado a pocos», advirtió el Papa.
Es importante trabajar por los excluidos, pero no basta. Para integrarles verdaderamente, hay que contar con ellos en la búsqueda de soluciones, «dándoles voz, escuchando sus historias, aprendiendo de sus experiencias y comprendiendo sus necesidades». «Vean en ellos –dijo el Papa– a un hermano y a una hermana, a un hijo y a una hija, a un padre y a una madre, ya que uno de los desafíos de hoy es ver el rostro humano de aquellos que sufren». En definitiva, nadie debe quedar «excluido de la participación social».
Pero también hay motivos de esperanza. Cuando reconocemos el mal en medio de nosotros, podemos buscar sanarlo aplicando una justa cura, y «justamente su presencia hoy aquí es un signo de esta esperanza, porque demuestra que ustedes reconocen los problemas que están ante nosotros y la necesidad de actuar con decisión».
En esa línea, el Papa animó a los empresarios participantes a «continuar el trabajo que han iniciado en este forum y a buscar vías más creativas para transformar las instituciones y las estructuras económicas de modo que sepamos responder a las necesidades de hoy y estemos al servicio de la persona humana, especialmente de cuantos son marginados y excluidos».