Orar con santa Teresa: «Abrid, Señor, a quien no os llama»

Santa Teresa de Jesús es una fuente inagotable de oraciones. La que hoy proponemos para nuestra sección especial Oraciones de la Santa para el Año Jubilar es un extracto de su Octava Exclamación: «Abrid, Señor, al que no llama»

José Antonio Méndez

Santa Teresa de Jesús es una fuente inagotable de oraciones. La que hoy proponemos para nuestra sección especial Oraciones de la Santa para el Año Jubilar es un extracto de su Octava Exclamación: «Abrid, Señor, al que no llama»

«¡Que queráis a quien no os quiere, que abráis a quien no os llama, que deis salud a quien gusta de estar enfermo!» es la conmovedora exclamación que hace santa Teresa de Jesús ante Aquel que siempre escucha y se conmueve ante un corazón que ama a sus hermanos. Y es, también, el texto que proponemos esta semana en nuestra sección Oraciones de la Santa para el Año Jubilar. El texto es un fragmento de la Octava de sus Exclamaciones, llamada «Abrid, Señor, al que no llama».

Además, tiene un curioso efecto: rezando por los demás, se siente un algo especial que termina aprovechando, más si cabe, a quien se pone en presencia del Señor para interceder por el prójimo…

+ En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

¡Oh, qué recia cosa os pido, verdadero Dios mío: que queráis a quien no os quiere, que abráis a quien no os llama, que deis salud a quien gusta de estar enfermo y anda procurando la enfermedad! Vos decís, Señor mío, que venís a buscar a los pecadores. Estos, Señor, son los verdaderos pecadores. No miréis nuestra ceguedad, mi Dios, sino a la mucha sangre que derramó vuestro Hijo por nosotros; resplandezca vuestra misericordia en tan crecida maldad; mirad, Señor, que somos hechura vuestra; válanos vuestra bondad y misericordia!

Amén

José Antonio Méndez