Obispos de Estados Unidos condenan las medidas contra indocumentados: «Son contrarias al cristianismo»

Las redadas de inmigrantes «han creado un clima de terror en nuestras parroquias», denuncian desde la Conferencia de Obispos Católicos estadounidenses

Rodrigo Moreno Quicios
Foto: AFP/John Moore

Las redadas de inmigrantes «han creado un clima de terror en nuestras parroquias», denuncian desde la Conferencia de Obispos Católicos estadounidenses

Daniel DiNardo, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, se planta ante las últimas medidas del Gobierno en materia migratoria: «Las acciones anticipadas esta semana por la agencia de Inmigración y Control de Aduanas separan a las familias y causan el sufrimiento inaceptable de miles de niños y sus padres».

En respuesta a las redadas anunciadas por el Departamento de Seguridad Nacional, DiNardo es firme: «Condeno este enfoque, que ha creado un clima de temor en nuestras parroquias y comunidades en todo el país». Un desacuerdo que ya le ha comunicado al presidente de los Estados Unidos a través de una carta personal.

El Purpurado también es crítico con una de las últimas medidas del Gobierno, fechada el 15 de julio, que prohíbe solicitar asilo a los migrantes que han atravesado un tercer país en su ruta migratoria. Una decisión que impediría conseguir refugio a la mayoría de los migrantes que llegan a Estados Unidos.

«La evidente intención de estas acciones es disuadir a los centroamericanos, quienes huyen por sus vidas, de buscar refugio en los Estados Unidos. Esto es a la vez erróneo e insostenible», analiza el cardenal estadounidense. «Es contrario a los valores estadounidenses y cristianos tratar de evitar que las personas emigren aquí cuando huyen para procurar la seguridad de sus familias», condena DiNardo.

Según el presidente la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, esta regla «elude nuestro deber moral y evitará que Estados Unidos asuma su papel principal en la comunidad internacional como proveedor de protección de asilo». Además, el cardenal sospecha sobre la legalidad de esta regulación.

Unas dudas que le han llevado a pedir al presidente Trump una reconsideración. «Solicito que se permita a las personas que huyen por sus vidas buscar refugio en los Estados Unidos y que se les dé el debido proceso a todas las personas que enfrentan procesos de deportación».

DiNardo también ha hecho hincapié en que «todos los que están dentro de nuestras fronteras deben ser tratados con compasión y dignidad». Por último, plantea que la solución justa a esta crisis humanitaria «debería centrarse en abordar las causas fundamentales que obligan a las familias a huir».

Aciprensa/Rodrigo Moreno Quicios