No es verdad 935 - Alfa y Omega

¡Señoras y señores: pasen y vean! Vean la viñeta que ilustra este comentario y esa portada de ABC, que lo resume perfectamente: resulta bastante triste que, a estas alturas de la película, un joven socialista español, que se presenta como candidato a la presidencia del Gobierno de España, sienta la necesidad de explicar que «la bandera española es tan del PSOE como del resto». Y ¿se entera ahora, a las puertas de unas elecciones generales? ¿Qué han hecho de y con esa bandera hasta ahora, para tener que dar explicaciones? Más vale tarde que nunca, desde luego, y enhorabuena sincera al montador del espectáculo, que tuvo lugar —¡toda una radiografía!— en el Circo Price. ¡Señoras y señores: pasen y vean! Vean en primera fila al internacionalmente famoso funambulista Alfonso Guerra, el de «a España no la va a conocer ni la madre que la parió»; vean, señores, vean al ignominioso ZP, prestidigitador insuperable de «la nación discutida y discutible», y acuérdense, por favor, de que éstos del acierto total de la bandera de España como fondo ahora, son los mismos de la quintaesencia del zapaterismo y de los ERES en Andalucía, los mismos que han pactado con el Kichi ése que ha retirado la bandera de España de la plaza pública de Cádiz, los de la republicana en las manifestaciones, los que pactan con asaltacapillas y con maleducados que retiran el crucifijo, o que van al Metro con fotógrafo, y los mismos que proclaman no ya una «una España laica» –¿más aún?–, sino «una España laica, sí, laica», vamos lo que ellos entienden por «laica». ¿Es que no se han enterado de que un setenta por ciento de los padres de familia españoles piden para sus hijos enseñanza religiosa, o es que no les da la gana de enterarse? ¿Qué puede más en este esquizofrénico PSOE, su afán de revancha y su resentimiento, o su pretendida centralidad socialdemócrata que según ellos es ahora su identidad? ¿No serán su verdadera y tristísima identidad el resentimiento y el afán de revancha? No olviden: «Por sus frutos los conoceréis»; no por sus palabras, no por su proclamaciones, no por sus aciertos propagandísticos y mediáticos. Obras son amores y no buenas y oportunistas campañas de publicidad.

Al lado de tanto chisgarabís y cantamañanas, más vale malo conocido, por supuesto y de todas, todas; pero mejor sería que el atrincherado señor Presidente del Gobierno fuese algo más que «malo conocido», porque el mal menor sigue siendo un mal y son muchos los que, natural y obviamente, no quieren el mal; ningún mal. ¿Qué tal si le hubiéramos oído decir al señor Rajoy —y más que decir, hacer, ya que aún le quedan meses de mayoría absoluta—, además de lo que le ha dicho al señor Sánchez, algo sobre la indisoluble unidad de España?; algo sobre las víctimas del terrorismo y contra los terroristas, algo sobre la educación, ahora que la mala educación gana terreno entre nosotros da manera galopante, algo sobre lo que es y no es familia, algo sobre el aborto, algo sobre la vida, sobre la cultura, algo sobre la justicia y no sobre la falta de ella que es la corrupción, algo sobre civismo y televisión (en Andalucía, el PSOE ha preferido mantener, sin el menor complejo para contarlo, el canal autonómico de TV como herramienta política); en fin, algo… No basta, como le ha dicho JM Nieto, en una viñeta de ABC, con «cambiar la pala redonda por la cuadrada, en la trinchera», o con «una nueva máquina de café en Génova», como ha escrito Luis Ventoso; porque, claro, ya es sabido que en democracia se votan alternativas, y si no te gobierna A, lo hará B, que es justo lo que tú no quieres; pero es sabido también que hay una cosa muy, muy, muy respetable que se llama recta conciencia, y mucha, pero que mucha gente se pregunta, desde hace bastante tiempo, y justamente preocupada, si la solución es más de lo mismo. Si el Presidente se compromete a «implicarse más en la vida del partido», es que hasta ahora se implicaba poco; y aquel genio maquiavélico de la política italiana que fue Andreotti, que dijo aquello de que el poder desgasta, sobre todo al que no lo tiene, no dijo nada, pero si viviera hoy en España lo hubiera dicho, sobre lo que desgasta tener el poder y no ejercerlo. Mientras tanto, por ahí fuera no atan a los perros con longanizas: el zar ruso Putin no salvará a Grecia de la miseria, y ¿se imaginan ustedes a los padres españoles regalando pistolas a sus hijos, por su cumpleaños, como en Estados Unidos? Circo hay por todas partes… que decía aquel hombre del tiempo, convencido de que la política es pura meteorología: corrientes y vientos variables.