María Ángeles saldrá en misión tras 30 años: «Nuestros tiempos no son los de Dios» - Alfa y Omega

María Ángeles saldrá en misión tras 30 años: «Nuestros tiempos no son los de Dios»

«La llamada siempre estaba ahí», confía esta madrileña bendecida en el Día del Misionero Diocesano y que apoyará la pastoral social República Dominicana

Rodrigo Moreno Quicios
María Ángeles Blasco durante una breve experiencia en Perú. Foto cedida por María Ángeles Blasco.

María Ángeles Blasco nos cuenta que «siempre he tenido vocación a la misión», pero la dejó de lado para casarse hace 33 años. «La llamada siempre estaba ahí, pero nunca terminé de dar aquel paso», explica. Sin embargo, su marido falleció de manera inesperada cuando apenas había pasado un año de su enlace. Tras aquel doloroso duelo, ya en 2006, descubrió la asociación OCASHA – Laicado Misionero y «vi clarísimo que era mi cauce y me dije “¡esto es lo mío!”». Pero en la vida de esta madrileña apareció alguna emergencia más y, «cuando iba a completar el curso de formación misionera, falleció mi padre». Entonces, «aunque mi madre podía defenderse, ella no quería estar sola y me la traje a casa», donde vivió hasta 2024.

Desde fuera, se ve a primera vista que la de María Ángeles ha sido una ruta con muchos imprevistos, pero siempre marcada por el servicio. Finalmente, este domingo fue bendecida en la catedral de la Almudena durante la celebración del Día del Misionero Diocesano en una celebración presidida por el vicario de Pastoral, José Luis Segovia. Después será enviada a República Dominicana tras resolver unas burocracias pendientes. «Nuestros tiempos no son los de Dios», cuenta con sencillez esta mujer de 63 años que se ha desempeñado laboralmente como funcionaria.

Apoyo a líderes y ancianos

En su próximo destino «voy a acompañar a otra compañera que lleva 15 años en un pueblo que se llama San Ignacio de Sabaneta y pertenece a la diócesis de San Juan de la Maguana». En concreto, la misionera con experiencia se vuelca «en un internado en las lomas» y María Ángeles trabajará «en Sabaneta, más cerca de la parroquia, visitando a la comunidad y a las familias, que son gente muy sencilla y con muy pocos recursos».

Otra de las asignaciones de Blasco será recorrer los pueblos «y acompañar y reforzar la pastoral de la parroquia, en concreto como pastoral social, formación, mujeres y todo lo que vaya surgiendo». República Dominicana enfrenta a muchos problemas porque «los hijos y los nietos están migrando a otros países del norte y los mayores se están quedando solos y abandonados», por lo que esta laica también les visitará.

Permanecerá allí tres años, aunque estos compromisos se pueden ir renovando hasta un máximo de doce, cuando los misioneros de OCASHA tienen la obligación de desplazarse a otro proyecto.