Los obispos de Mozambique viven «con dolor inmenso» el asesinato de Osório Citora
El obispo de Quelimane fue asesinado en su residencia el pasado 6 de junio. Quienes le conocieron aseguran que fue «un mártir de la fe»
Un mes después del asesinato de Osório Citora Afonso, obispo de Quelimane (Mozambique), León XIV ha recibido en el Palacio Apostólico a una delegación de su Conferencia Episcopal. Después, han declarado a la prensa vaticana que el Papa no solo les transmitió su solidaridad sino que «nos dimos cuenta de que conoce muy bien la realidad que estamos viviendo en Mozambique».

Monseñor Osório Afonso, de 54 años, fue asesinado el pasado 6 de junio en su residencia episcopal de Quelimane. Según la Policía, recibió un disparo en el pecho «probablemente con una sola bala», mientras que la Conferencia Episcopal de Mozambique informó de que fue «encontrado sin vida en circunstancias extrañas que deben ser esclarecidas». Tras conocerse el crimen, el Vaticano comunicó que el Papa «se enteró con profunda tristeza del grave acto de violencia».
El crimen sigue sin resolverse
Durante su visita a Roma, los obispos de Mozambique han transmitido a León XIV su preocupación por este crimen sigue sin resolverse. «Nosotros, como Iglesia, no hemos recibido ninguna información oficial sobre lo que está ocurriendo», ha denunciado Inácio Saure, presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique. Por su parte, el vicepresidente João Carlos se ha preguntado «cómo es posible que un pastor haya sido asesinado en su propia casa» y advertido del riesgo de que «algunos medios de comunicación comiencen a difundir insinuaciones e hipótesis infundadas».

El obispo João Carlos, que es titular de Maputo, ha declarado además que «el Papa y todos sus colaboradores creen que Mozambique puede crecer a partir de esta dolorosa realidad». Y ha compartido su deseo de que esta tragedia sirva para «comprender mejor también la manera en que el mal actúa en medio de nosotros» y aprender «a prevenirlo y a salir de esta situación más fuertes».
Fue «un mártir de la fe»
Por su parte, Inácio Saure ha asegurado que «monseñor Osório fue asesinado porque amaba la vida». Es, por tanto «un mártir de la fe y una Iglesia de mártires es una Iglesia fuerte, firme», afirmó. Y ha asegurado que, aunque «la Iglesia en Mozambique está viviendo este acontecimiento con un dolor inmenso», al mismo tiempo lo hace «con una gran esperanza porque, en definitiva, el martirio es lo que fortalece a la Iglesia».