El obispo emérito de Estelí (Nicaragua) está en «desaparición forzada» y «su familia aterrada» - Alfa y Omega

El obispo emérito de Estelí (Nicaragua) está en «desaparición forzada» y «su familia aterrada»

El equipo Monitoreo Azul y Blanco —que documenta la represión en el país— denuncia que «no hemos podido ver a monseñor Mata» tras la última de varias detenciones

Rodrigo Moreno Quicios
Abelardo Mata tiene 80 años y es obispo emérito de Estelí. Foto: Diócesis de Estelí

Abelardo Mata es obispo emérito de la diócesis nicaragüense de Estelí y tiene 80 años. Durante esta semana ha permanecido en paradero desconocido después de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo lo detuviera para una «indagación» y, tras ello, asegurara haberlo enviado de regreso a su casa. De acuerdo con fuentes de las que se ha hecho eco El País, sus allegados «no hemos podido ver a monseñor Mata» y no tienen ninguna información sobre su estado de salud. «Su familia está aterrada porque los están persiguiendo, igual que las personas que trabajan con él en la diócesis de Estelí», explica una fuente cuya intimidad el periódico ha protegido.

Este último episodio represivo pone de manifiesto un clima de persecución a la Iglesia católica que es público desde 2018. Después de que las parroquias abrieran sus puertas a grupos de manifestantes hostigados por la Policía, el régimen ha respondido con expulsiones de religiosos, destierros de obispos y sacerdotes y confiscaciones de bienes eclesiales.

Pidió «por la Iglesia perseguida de Nicaragua»

Según Monitoreo Azul y Blanco —un equipo que registra las violaciones de Derechos Humanos en el país desde el 4 de julio de 2018—, Abelardo Mata fue detenido en Estelí tras presidir una Misa en la parroquia Cruz del Calvario donde pidió oraciones «por la Iglesia perseguida de Nicaragua». En la celebración había civiles armados afectos al régimen que lo retuvieron, después lo liberaron, volvieron a detenerlo y, de acuerdo con el sandinismo, acabaron devolviéndolo a casa «bajo custodia policial».

Rosario Murillo y Daniel Ortega en 2018. Foto: OSV News/Oswaldo Rivas, Reuters

Sin embargo, al día siguiente, que fue el pasado 2 de julio, Abelardo Mata fue detenido por tercera vez durante el relevo del dispositivo policial instalado en su domicilio de Tisma. Desde entonces, Monitoreo Azul y Blanco denuncia que permanece en «condición de desaparición forzada».

«Continua y cruel persecución»

El pretexto al que se ha agarrado el régimen para esta serie de hostigamientos a Abelardo Mata, según la versión oficialista, sería investigar un supuesto «origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal». Es una presión que Estados Unidos —a cuya petición de liberación «inmediata e incondicional» el régimen respondió con ese comunicado asegurando que el obispo ya estaba en su casa— ha calificado como una «continua y cruel persecución y represión religiosa».