Los extremistas están ganando

Redacción

La catedral de Lahore acogió, el domingo, una jornada de oración por el descanso del Gobernador de Punjab, Salman Taseer, asesinado el 4 de enero por defender a la cristiana condenada a muerte Asia Bibi en nombre de la Ley de Blasfemia, «pretexto para cometer injusticias y violencias contra las minorías religiosas», ha vuelto a denunciar el Papa. El asesino se ha convertido en héroe para muchos paquistaníes y fue recibido en los tribunales con un baño de pétalos de rosa. «Los extremistas están ganando», advierte el arzobispo de Lahore. La Iglesia ha desafiado las amenazas de unos 500 estudiosos del Islam, tenidos por moderados, contra toda «expresión de dolor o simpatía por la muerte del Gobernador, ya que aquellos que apoyan la blasfemia contra el profeta cometen blasfemia», y se exponen al mismo castigo.