Misa por la vida en Buenos Aires mientras se debate en el senado la legalización del aborto - Alfa y Omega

Misa por la vida en Buenos Aires mientras se debate en el senado la legalización del aborto

La noche de la votación en el Senado argentino sobre la legalización del aborto hasta la semana 14 de gestación –el miércoles 8 de agosto– la Iglesia celebrará una Misa por la vida en la catedral de Buenos Aires

Redacción
Manifestación contra la despenalización del aborto, mientras se debate en el Congreso, en Buenos Aires (Argentina), el pasado 13 de junio. Foto: EFE/David Fernández

La noche de la votación en el Senado argentino sobre la legalización del aborto hasta la semana 14 de gestación –el miércoles 8 de agosto– la Iglesia celebrará una Misa por la vida en la catedral de Buenos Aires

En el mismo momento en el que los senadores se encuentren debatiendo en el Congreso el proyecto de ley sobre el aborto, la catedral de Buenos Aires acogerá una Misa por la vida, convocada por la Conferencia Episcopal Argentina. La ceremonia religiosa será presidida por el cardenal Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, y por monseñor Óscar Ojea, presidente de los obispos, además de otros prelados de distintas diócesis del país.

En diálogo con el portal Infobae, el senador por Santa Fe Federal Carlos Reutemann confirmó que va a estar presente en la sesión del 8 de agosto y anticipó que su voto será en contra. «Siempre tuve la misma decisión, no varié ni un milímetro. Tengo una formación muy católica y para mí la vida es desde la concepción», afirma el que fuese piloto de automovilismo. En una situación similar a la de Reutemann se encontraba Carlos Menem, de quien se especulaba que no fuera al recinto. Sin embargo, trascendió que el expresidente iría para también votar en contra.

De estar todo los senadores presentes (72), cualquiera de las dos posiciones necesita 37 votos para prosperar. Sin embargo, se espera que haya alguna ausencia y algunos ya anunciaron su abstención. «La variable a la que apuestan quienes impulsan la iniciativa es unirse detrás del proyecto de los senadores por Córdoba, que propone una serie de cambios al texto original, como que la interrupción del embarazo pueda hacerse hasta la semana doce, que haya objeción de conciencia institucional y que no haya penas para los médicos que se nieguen a realizar la práctica, entre otras», explica el portal web.

La Iglesia tiene derecho a opinar

Mientras se acerca la hora de la votación, los católicos se ponen en pie. El Consejo Nacional de la Acción Católica Argentina (ACA) envió un mensaje en el que recalcó que es «hora de testimoniar» y llamó a manifestarse «más que nunca» a favor de «a defensa de la vida». La Iglesia, «que somos todos y cada uno de nosotros, tiene el derecho a opinar, proponer y peticionar, el mismo derecho que tenemos cada uno de nosotros cuando, también siendo Iglesia, vamos a votar», señala el mensaje.

La Iglesia tiene como objetivo prioritario mantener su mensaje de defensa de la vida, como ya se pudo ver en la multitudinaria Misa que hace tres semanas reunió a más de 40.000 personas frente a la basílica de Luján. «Sería la primera vez que se dictara en Argentina, y en tiempos de democracia, una ley que legitime la eliminación de un ser humano por otro ser humano», advirtió monseñor Ojea.

Según informa la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), las comisiones episcopales de Laicos y Familia, Comunicación Social, Liturgia y Pastoral de la Salud han hecho público un comunicado con el título Renovemos la esperanza de #ValeTodaVida, llamando a pastores y fieles «a ayunar y orar con fervor e insistencia, y a las parroquias, santuarios, capillas y templos a abrir sus puertas para celebrar la misa por la vida, rezar el rosario y compartir la adoración eucarística en comunidad».

También los obispos de Córdoba han firmado una carta conjunta en la que afirman que «una democracia que no respete toda vida humana se convierte visible o encubiertamente en dictadura de los que ostentan más poder, porque cuando no se respeta la vida del más débil, la libertad se convierte en ocasión de dominio y arbitrariedad». Por eso, piden a los gobernantes «que tengan en cuenta los legítimos puntos de vista de los ciudadanos. Los que profesamos la fe católica, como la mayoría de los argentinos, queremos la justicia, la paz, el bien común, una vida plena y digna para todos».

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