León XIV visitará a la patrona de los agustinos - Alfa y Omega

León XIV visitará a la patrona de los agustinos

El 7 de septiembre celebrará Misa en el santuario de Nuestra Señora del Buen Consejo de Genazzano, donde acudió dos días después de ser elegido como Papa

Ángeles Conde Mir
León XIV el 10 de mayo de 2025 rezando ante la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo. Foto: OSV News/ Vatican Media
León XIV el 10 de mayo de 2025 rezando ante la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo. Foto: OSV News/ Vatican Media

El Papa vuelve a los brazos de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Genazzano. Será el próximo 7 de septiembre, en vísperas de la fiesta de la Natividad de María. Con motivo de su visita además, se desvelará una pintura que lo representa rezando delante de la Virgen.

El 10 de mayo de 2025, dos días después de su elección como el pontífice número 267 de la Iglesia católica, León XIV acudió para sorpresa de todos a este santuario a unos 40 kilómetros de Roma. Ese día, escribió en el libro de visitas que «sentía el deber y un profundo deseo» de acercarse al «santuario de Nuestra Señora del Buen Consejo».

«A lo largo de mi vida, Ella me ha acompañado con su presencia maternal, con su sabiduría y el ejemplo de su amor por su Hijo, que siempre es el centro de mi fe. Camino, verdad y vida. Gracias, Madre, por tu ayuda; acompáñame en esta nueva misión», escribía.

Primera visita en los 80
Los agustinos cuidan desde hace siglos de la que primero fue una capilla y después un santuario. Así que el lugar no era desconocido para Robert Prevost. Su primera visita a fue en los años 80, cuando estudiaba en Roma. Después, como prior general durante dos mandatos, acudió con frecuencia. La última vez que lo hizo fue en 2024, cuando presidió Misa en allí en el día de esta advocación mariana, que es la patrona de los agustinos.

La Virgen llegó volando
Y es la patrona, además, de Albania. El santuario de Nuestra Señora del Buen Consejo se levanta hoy en día sobre lo que era una capilla del siglo XIII dedicada a la Virgen. Ya entonces los agustinos se ocupaban de este lugar. A principios del siglo XV, decidieron reconstruirlo y ampliarlo, junto con el convento adyacente. Una viuda, Petruccia de’ Nocera, terciaria agustina, quiso financiar los trabajos y, para ello, vendió todas sus posesiones. La tradición asegura que la Virgen le había pedido una capilla dedicada a Nuestra Señora del Buen Consejo. Sin embargo, lo que tenía esta viuda no fue suficiente para terminar la obra. La mujer siempre confió en que la Virgen y san Agustín la ayudarían. Con el templo en obras, el 25 de abril de 1467 apareció milagrosamente una imagen de la Virgen y el Niño en la pared de la iglesia.

Combatiendo contra los otomanos
En aquella época, Albania, liderada por Gjergj Castrioti Scanderbeg, luchaba contra la invasión otomana. Era devoto de una imagen mariana venerada en la ciudad de Escútari. Sin embargo, cuando Scanderbeg falleció, Escútari cayó. La tradición cuenta que, para salvarse del invasor, la imagen de la Virgen se desprendió de la pared y cruzó el Adriático hasta Italia. Así, llegó a Genazzano ese 25 de abril de 1467. Ese día, una nube blanca descendió del cielo y se posó sobre uno de los muros del templo apareciéndose la imagen de la Virgen con el Niño. Dos soldados albaneses, que habían seguido a la Virgen, confirmaron que, la que llegó a Genazzano, era la misma imagen que se veneraba en Escútari.