León XIV se une al pueblo Yanomami para fortalecer la dignidad única común a todos - Alfa y Omega

León XIV se une al pueblo Yanomami para fortalecer la dignidad única común a todos

El Papa ha asegurado sus oraciones a los participantes en la 8ª Asamblea General de la Asociación Hutukara Yanomami, «para que este evento contribuya a fortalecer, cada vez más, la unión de los pueblos en torno a sus valores y principios tradicionales, enraizados en la dignidad única e incomparable de la magnífica humanidad común a todos»

Luis Miguel Modino
Davi Kopenawa.

El respeto a la dignidad humana es uno de los clamores en el Magisterio del papa León XIV. Una preocupación que aumenta con relación a aquellos que ven sus derechos vulnerados. En Brasil, los pueblos indígenas sufren secularmente ante la falta de respeto a sus derechos, una situación que, en algunos casos, como es la del pueblo Yanomami aumenta exponencialmente.

Apoyo de la Iglesia de Roraima a los indígenas

Este pueblo, así como los pueblos originarios que habitan el Estado de Roraima, han encontrado en la Iglesia católica un apoyo explícito. Así lo recordaba el obispo de la diócesis de Roraima y presidente de la Red Eclesial Panamazónica en Brasil (REPAM-Brasil), monseñor Evaristo Spengler, en la 8ª Asamblea General de la Asociación Hutukara Yanomami, realizada entre el 15 y el 19 de junio de 2026.

Una asamblea que ha sido motivo de alegría para el papa León XIV. Así lo ha manifestado el secretario de Estado Vaticano, cardenal Pietro Parolin, en un mensaje enviado a monseñor Evaristo Spengler. A los participantes, el Santo Padre les ha asegurado sus oraciones «para que este evento contribuya a fortalecer, cada vez más, la unión de los pueblos en torno a sus valores y principios tradicionales, enraizados en la dignidad única e incomparable de la magnífica humanidad común a todos».

Junto con ello, León XIV ha invocado «las más abundantes bendiciones del Cielo sobre los organizadores y participantes en este encuentro y, de modo especial, sobre el Pueblo Yanomami».

El testimonio de San José Allamano

Las palabras del pontífice siguen la línea de su predecesor, que en el Angelus del día en que fue canonizado San José Allamano, dijo: «El testimonio de san José Allamano nos recuerda la necesaria atención a las poblaciones más frágiles y vulnerables. Pienso en particular en el pueblo Yanomami, en la selva amazónica brasileña, entre cuyos miembros tuvo lugar el milagro vinculado a su canonización. Hago un llamamiento a las autoridades políticas y civiles para que garanticen la protección de estos pueblos y de sus derechos fundamentales contra toda forma de explotación de su dignidad y de sus territorios».

En la asamblea han participado líderes indígenas, entre ellos Davi Kopenawa, representantes de la diócesis de Roraima y de la REPAM-Brasil, así como de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, representada por la Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales.

La amenaza de la minería ilegal

Una presencia fundamental, dado que la gran amenaza que sufren los Yanomami es la minería ilegal de oro, con gran aumento de enfermedades consecuencia de la contaminación, que pone en grave riesgo de diezmar su población. A ello se une el aumento del alcoholismo, de la explotación sexual, el tráfico de armas, que acarrea la presencia de mineros ilegales. Una situación que ha llevado a los líderes Yanomami a solicitar mayor presión internacional en su defensa, dado que las invasiones del territorio siguen en aumento.

Una vez más, el obispo de Roraima, en nombre de la diócesis y de la REPAM-Brasil, ha denunciado el sufrimiento de «un pueblo profundamente agredido, que pide socorro ante la invasión de sus tierras, la tala de su selva, la contaminación de sus aguas y las enfermedades que hoy asolan al Pueblo Yanomami». La lucha llevada a cabo junto a los pueblos indígenas durante décadas por salud, educación y vida digna continuará, en busca de defender juntos la vida, hoy en día seriamente amenazada.