«Las bienaventuranzas son el carnet de identidad del cristiano» y revelan «el camino a la felicidad»

En ellas, Jesús «empieza a enseñar una nueva ley: ser pobre, ser manso, ser misericordioso…» Pero «son mucho más que normas. Jesús no impone nada». Al contrario, «revela el camino a la felicidad»

José Calderero de Aldecoa
Foto: REUTERS/Guglielmo Mangiapane

En ellas, Jesús «empieza a enseñar una nueva ley: ser pobre, ser manso, ser misericordioso…» Pero «son mucho más que normas. Jesús no impone nada». Al contrario, «revela el camino a la felicidad»

El Papa ha comenzado un nuevo ciclo de catequesis. En sucesivas alocuciones, reflexionará sobre las bienaventuranzas, que son «el carnet de identidad del cristiano porque dibujan el rostro de Jesús, su forma de vida».

En ellas, Jesús «empieza a enseñar una nueva ley: ser pobre, ser manso, ser misericordioso…». Pero «son mucho más que normas. Jesús no impone nada». Al contrario, «revela el camino a la felicidad».

Por ello, «estaría bien aprenderlas de memoria para repetirlas», para tenerlas «en la mente y en el corazón», ha pedido Francisco. Invitación que ha hecho extensible tanto a creyentes como a no creyentes porque «es un mensaje para toda la humanidad».

El camino de Dios

El Pontífice ha reflexionado también sobre el significado de la palabra bienaventurado, que «no indica a alguien que tiene el estómago lleno o que se divierte», sino «una persona que está en una condición de gracia», que «progresa» en ella y «por el camino de Dios».

La senda está marcada por «la paciencia, la pobreza, el servicio a los demás, el consuelo… Los que progresan en estas cosas son felices y serán bienaventurados», ha subrayado el Santo Padre al mismo tiempo que ha asegurado que «Dios elige a menudo caminos impensables».

Por último, el Santo Padre ha invitado a los fieles a leer hoy, y durante la semana, las bienaventuranzas «para entender este camino tan hermoso, tan seguro de la felicidad que el Señor nos propone».

J. C. de A. @jcalderero