La Mesa por la Hospitalidad muestra su «preocupación por la reapertura de los CIE»

Desde la Mesa por la Hospitalidad de la archidiócesis de Madrid piden «buscar otras alternativas más dignas»

Infomadrid

Desde la Mesa por la Hospitalidad de la archidiócesis de Madrid, integrada por la Comunidad de Sant’ Egidio, Justicia y Paz, Cáritas, Confer Migraciones, Pueblos Unidos, Sercade y la Delegación de Pastoral de la Movilidad Humana manifiestan su «desacuerdo y profunda preocupación por el anuncio del Ministerio del Interior de la reapertura de los CIE».

«En su momento, en plena crisis de la pandemia, su cierre nos pareció una decisión muy acertada. Podían convertirse en un peligroso foco de contagio, lo cual añadía más dolor y sufrimiento innecesarios a los internos retenidos contra su voluntad en un espacio sin más futuro que la deportación o la calle y en unas condiciones de vida denigrantes», aseveran.

En este sentido, piden «buscar otras alternativas más dignas». «Nos ha causado una enorme perplejidad que el Ministerio del Interior haya decidido reabrir estos centros de internamiento en unas circunstancias que no son mejores que cuando se cerraron. La crisis de la pandemia y sus efectos contagiosos siguen causando estragos en la población y, especialmente, en sus sectores más vulnerables. Y, como acaban de denunciar multitud de entidades sociales y eclesiales de acompañamiento a personas desplazadas, espacios como los CIE no son precisamente los lugares más adecuados para frenar los contagios del coronavirus. Al contrario, son una verdadera bomba infecciosa. Las personas internadas, funcionarias, empleadas en diferentes tareas o voluntarias que visiten los Centros van a estar expuestas a un riesgo altísimo para su salud», abundan.

En vísperas de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, los integrantes de la Mesa por la Hospitalidad recuerdan las palabras del Papa Francisco: «En nombre de la dignidad fundamental de cada persona, es necesario esforzarse para preferir soluciones que sean alternativas a la detención de los que entran en territorio nacional sin estar autorizados».

Y concluyen incidiendo en que «es el momento adecuado para que nuestra sociedad y sus gobernantes den un paso adelante, apuesten por esas alternativas al internamiento, cierren definitivamente todos los CIE, y propicien mecanismos de acogida, protección, promoción e integración de los inmigrantes y refugiados».