Elisa García España: «La ineficiencia de los CIE es clamorosa» - Alfa y Omega

Elisa García España: «La ineficiencia de los CIE es clamorosa»

Fran Otero
Foto: Javier Montes Maury

Elisa García España es profesora titular de Derecho Penal y Criminología de la Universidad de Málaga. Una de su línea de investigación tiene que ver con inmigración y extranjería. De hecho, escribe uno de los prólogos del Informe CIE 2019 del Servicio Jesuita a Migrantes.

Una de las conclusiones que se repiten en la historia de los CIE es la limitación en el cumplimiento de los derechos humanos. ¿Qué tipo de vulneraciones se producen?
Cuando hablamos de derechos humanos que no se respetan no nos referimos a que haya torturas o maltrato, que se pueden dar, sino a la presencia en los CIE de menores, solicitantes de asilo o víctimas de trata. Todos estos perfiles cuentan con unas pautas de protección que son opuestas a un internamiento en un centro de estas características. ¿Cómo es posible que suceda esto? Me quedo perpleja, pues hay un control judicial… Creo que todo viene del desconocimiento de los abogados, los jueces y las personas que intervienen en el proceso. Por tanto, el sistema no está garantizando los derechos humanos cuando se autorizan entradas en los CIE.

¿Tampoco se cumplen el reglamento de funcionamiento y régimen interior?
En muchas cosas no. Por ejemplo, no hay asistencia jurídica, porque si la hubiera, no tendría que estar el SJM detectando víctimas de trata o menores. Tampoco hay una asistencia sanitaria permanente, lo que hubiese evitado casos como el de Samba Martine [falleció en el CIE de Aluche al no recibir la atención adecuada a pesar de solicitarla]. Si hoy tenemos un reglamento es por la presión de la sociedad civil, pero hay bastantes incumplimientos. Si todos los jueces que supervisan los CIE fueran escrupulosos con el cumplimiento del reglamento, los tendríamos cerrados.

¿Son los CIE realmente eficaces?
Solo existen en la medida en que son un medio para proceder a la expulsión, pero una buena parte de los que ingresan no son expulsados. Por tanto, se deduce que no están siendo utilizados adecuadamente. Si se mira desde la óptica de quien mantiene los CIE, cabría preguntarse por qué se priva de libertad a una persona que luego no va a ser expulsada. La ineficiencia de los CIE ha sido y sigue siendo clamorosa.

¿Hay alternativas?
La propia ley faculta al juez para que establezca medidas cautelares que no tienen que pasar por el internamiento. Tendrán que decidir de forma creativa. Se han puesto encima de la mesa muchas posibilidades, como una comparecencia periódica, una localización permanente, el conocimiento del domicilio… En cualquier caso, la pregunta que hay que hacerse es si las expulsiones [para ello se han creado los CIE] son eficaces para el control de la inmigración, pues veo cómo muchos de los que son devueltos regresan a nuestro país.