La Iglesia local tendrá más voz en la elección de obispos

El Consejo de Cardenales que prepara con el Papa la reforma de la curia vaticana planteará un modelo de gobierno en la Iglesia inspirado en los capítulos religiosos, adelanta su secretario…

María Martínez López
Monseñor Marcello Semeraro. Foto: María Martínez

El Consejo de Cardenales que prepara con el Papa la reforma de la curia vaticana planteará un modelo de gobierno en la Iglesia inspirado en los capítulos religiosos, adelanta su secretario, monseñor Semeraro

«El discernimiento en la elección de candidatos al episcopado no es un tema que pertenezca propiamente a la reforma de la curia vaticana, pero está ocupando cierto tiempo del Consejo de Cardenales». El llamado C9 «propondrá al Papa unos criterios que ayuden a una elección más clara», cuenta a Alfa y Omega el secretario de este organismo, monseñor Marcello Semeraro, obispo de Albano (Italia), que la pasada semana visitó Madrid para presentar el libro Las obras de misericordia del Papa Francisco, publicado en España por Romana Editorial.

Considerado uno de los más estrechos colaboradores del Papa, Semeraro fue, en 2001, secretario especial del Sínodo de los Obispos, dedicado precisamente al ministerio episcopal, con el entonces arzobispo de Buenos Aires como relator general. Del cardenal Bergoglio le llamó entonces la atención su condición de «pastor estrechamente en contacto directo con los fieles», recuerda. El actual Pontífice aportó a aquel Sínodo «una mirada pastoral sobre la figura del obispo». Con el tiempo –afirma Semeraro–, esa mirada se ha hecho «más misionera». Ya como Papa, «Francisco estimula a los obispos a entrar en lo más vivo del sufrimiento, a tocar las llagas la Cristo en las heridas de la gente». No obstante, aclara el secretario del Consejo de Cardenales, «misionalidad y cuidado pastoral» son para el Pontífice dos aspectos igualmente necesarios, «los dos pulmones de la vida de un obispo. Un obispo no puede ser tan extrovertido que se olvide de la Iglesia que le ha sido confiada y no puede centrarse únicamente en su Iglesia, olvidándose de la misión».

En cuanto a la elección de obispos, monseñor Semeraro adelanta que el Consejo propondrá al Papa introducir «criterios de mayor escucha de las instancias de un territorio. Es importante ver la calidad de un candidato desde Roma, pero las necesidades reales de una Iglesia se ven mejor desde el lugar. Por eso es muy importante el diálogo con los episcopados y con los nuncios», afirma.

El C9 pedirá que los candidatos al episcopado reúnan una serie de cualidades personales. «El obispo debe ser pastoral y teológicamente competente, pero también humanamente rico, y tener especialmente el don de la prudencia», dice Semeraro. «En situaciones dramáticas, como los abusos en la Iglesia, se ha hablado de obispos que no han hecho sus deberes. No es fácil juzgar desde el exterior, pero de todos modos es necesario que sean figuras humanamente ricas para saber gestionar situaciones como estas».

Junto a la figura del obispo, el Consejo de Cardenales debate sobre el papel de los nuncios. Los embajadores del Papa «representan a la Santa Sede ante las autoridades estatales y organismos internacionales. Son una figura muy importante» desde el punto de vista diplomático. Pero el Consejo «se ha fijado en la necesidad de subrayar su dimensión pastoral, puesta ya en evidencia por Pablo VI en su reforma de la curia». Además, el nuncio «es un cauce de comunicación importante entre la Santa Sede y las Iglesias particulares y viceversa».

Esa reflexión sobre las figuras de los obispos y los nuncios hay que enmarcarla en el impulso a la sinodalidad que está promoviendo Francisco, explica el secretario del C9. Esa colegialidad debe aplicarse a todos los niveles: Santa Sede, conferencias episcopales e Iglesias locales, en este último caso con medidas tales como el impulso a los consejos diocesanos y parroquiales «El Papa cita un principio antiguo, que ha regido la vida de la Iglesia al menos durante el primer milenio: Quod omnes tangit ab omnibus tractari et approbari debet (lo que afecta a todos debe ser discernido por todos). Se trata de elaborar un modelo similar al de los capítulos de las órdenes religiosas. San Benito, en su Regla, dice que es necesario escuchar a todos, porque hasta lo que dice el más joven puede ser una contribución más importante que lo que dice un anciano. El Papa toma reglas clásicas para hacer funcionar y caminar a la Iglesia de hoy».

María Martínez