La Iglesia en México ofrece sus centros para atender a las mujeres víctimas de violencia - Alfa y Omega

La Iglesia en México ofrece sus centros para atender a las mujeres víctimas de violencia

«El grito de dolor de las víctimas de las violencias clama al cielo por justicia», subraya la Conferencia Episcopal Mexicana en un comunicado sobre la educación para la paz en el contexto de la oleada de feminicidios

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Foto: CNS

«El grito de dolor de las víctimas de las violencias clama al cielo por justicia», subraya la Conferencia Episcopal Mexicana en un comunicado sobre la educación para la paz en el contexto de la oleada de feminicidios. Por ello, la Iglesia ofrece su colaboración para «restablecer el tejido social, hoy tan dañado, reconstruyendo a las personas y reconstruyendo la integración dentro de nuestra sociedad»

La Conferencia Episcopal de México han afirmado que «los cristianos no podemos permanecer indiferentes» ante el asesinato de mujeres, y han pedido que se reconozca su dignidad, «garantizando su libertad e integridad en nuestra sociedad».

En un comunicado hecho público el domingo ante el brutal asesinato de mujeres de diferentes edades la semana pasada, los obispos manifiestan cómo les «duele profundamente la violencia contra la mujer, que se ha expresado en un nuevo y agresivo rostro visible ante nuestros ojos, en una forma tan cruel que genera desconcierto, dolor, amargura, tristeza, llanto, indignación y muchos deseos de venganza».

«El grito de dolor de las víctimas de las violencias clama al cielo por justicia», subrayan los representantes del episcopado con motivo de la muerte violenta de Ingrid Escamilla, la pequeña Fátima, la bebé Karol y Mayte Viridiana Aguilar. Admiten además que «no son extrañas las protestas públicas, pues tan sólo a finales del 2019 se registraron 1.006 víctimas de feminicidio».

La educación, «urgencia nacional»

El presidente, vicepresidente y secretario general del episcopado mexicano, junto con los obispos responsables de Fe y Compromiso Social y de Pastoral Educativa y de Cultura expresan en el comunicado estar dispuestos a dar pasos concretos para hacer frente a esta lacra. En primer lugar, quieren atender a las víctimas de violencia en «cada rincón de país», utilizando para ello su red de centros de escucha y centros de atención a personas adictas.

También se ofrecen para colaborar para «restablecer el tejido social, hoy tan dañado, reconstruyendo a las personas y reconstruyendo la integración dentro de nuestra sociedad». En este sentido, ponen gran parte de su esperanza en una educación para la paz; algo que el mensaje califica de «urgencia nacional».

«En México tenemos una visión muy estrecha de la educación, pues suele reducirse al marco de la institución escolar». Sin negar su importancia, destacan «la necesidad de una base educativa que implique la vida familiar».

Protección de la primera infancia

La Conferencia Episcopal también acoge el desafío de impulsar la protección, promoción y desarrollo humano, integral y solidario de la primera infancia, para «garantizar que los niños y niñas, adolescentes, así como jóvenes mexicanos vivan con la mayor dignidad y calidad de vida».

«Nuestros esfuerzos están invitados a sumarse a la responsabilidad del Estado en procurar la justicia y, con sus políticas públicas, respaldar la cultura de la esperanza y la paz». Todos los actores sociales –continúa el comunicado–, como la familia, la escuela o los medios, tienen la responsabilidad de aportar en la implementación de soluciones para la crisis de humanidad que actualmente afecta a la sociedad.

CELAM / Alfa y Omega