La Iglesia de Málaga se vuelca con el rescate de Julen: oración, 3.000 croquetas y hasta una casa - Alfa y Omega

La Iglesia de Málaga se vuelca con el rescate de Julen: oración, 3.000 croquetas y hasta una casa

La comunidad parroquial de Totalán se ha convertido estos días en un auténtico hospital de campaña al servicio de la familia de Julen y de quienes colaboran en las tareas de rescate

José Calderero de Aldecoa
Foto: Diócesis de Malaga

Ángela Alcaide Ruiz es natural de Totalán y a pesar de que su residencia habitual se encuentra situada en La Cala del Moral, donde pertenece tanto a la comunidad parroquial de Nuestra Señora del Rosario como a su Cáritas, todavía está vinculada a su pueblo natal y a su Cáritas. Por eso, cuando el pasado domingo 13 de enero Julen cayó al pozo del que ahora tratan de rescatar al pequeño, lo primero que hizo después de rezar por el niño y sus padres fue ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Totalán para ofrecer la casa de su propiedad situada en el pueblo para que la usaran en «lo que hiciera falta», ha explicado Ángela a la delegación de Medios del Obispado de Málaga.

A la vivienda se trasladaron el viernes José y Victoria –padres de Julen– después de dormir las seis primeras noches en su coche, aparcado a escasos metros del pozo en el que todavía se encuentra su hijo. Los expertos recomendaron a los progenitores alejarse del lugar del rescate y, de esta forma, se trasladaron a la casa de Ángela Alcaide junto a varios psicólogos que les acompañan y asisten en todo momento. Allí «tienen un lugar donde descansar en esta agotadora búsqueda por recuperar a su hijo sano y salvo», ha indicado la dueña de la casa.

Alcaide ofreció su casa, tal y como ha contado a la diócesis de Málaga, «pensando en que quienes están aquí [colaborando en las tareas de rescate] pudieran descansar». Han sido los padres de Julen, sin embargo, los que han ocupado el inmueble, y por ellos reza a diario Ángela «para que les ayude en lo que tenga que venir. Y doy gracias a Dios por todas estas personas que están colaborando, que no les deje de dar la fuerza para sacar al niño. No podemos perder la esperanza».

Hospital de campaña

Su brazo es uno más de todos los que conforman la Cáritas de Totalán, cuya parroquia de Santa Ana se ha convertido en un auténtico hospital de campaña para atender a la familia de Julen y de todos los que participan en las labores de rescate. Así, las feligresas de la parroquia «han dedicado muchas horas a preparar alimentos destinados a los más de 200 voluntarios implicados en el rescate del pequeño», aseguran desde el obispado malacitano. Concretamente, han preparado en los salones parroquiales cerca de 3.000 croquetas, caldo caliente y pollos asados.

Pero a la ayuda material se suma la espiritual, en la que también se ha volcado la diócesis de Málaga. «Invitamos a todas las parroquias y comunidades religiosas de nuestra diócesis a orar en las Eucaristías que se celebren durante este fin de semana por Julen, su familia y las más de 300 personas que trabajan en el operativo de rescate», pedía en un comunicado la Iglesia de Málaga.

A esta petición, como no podía ser de otro modo, ha respondido la parroquia de Santa Ana, que este domingo celebró una Misa, a la misma hora en la que Julen se cayó en el pozo, para pedir por el pequeño y sus familiares. Durante la homilía, el sacerdote –Ramón Tejero– comparó «la solidaridad y la espera del pueblo [ante el rescate del niño] con la de la Virgen María».

«La Iglesia, familia de familias, se une al dolor y a la angustia de la familia del pequeño; y agradece a Dios la tarea de quienes trabajan sin cesar para llegar cuanto antes a Julen, sin perder la esperanza», concluía el mensaje de la diócesis de Málaga.