Jóvenes y personas en exclusión: compañeros de piso en Madrid

La capital da la bienvenida al Proyecto Lázaro. Este jueves dos voluntarias y una persona en exclusión empiezan a compartir piso

José Calderero de Aldecoa
Foto: Proyecto Lázaro

Los primeros días de septiembre suelen ser de locos en Madrid para los jóvenes, afanados en buscar piso. Este año lo tendrán un poquito más fácil gracias al Proyecto Lázaro, que tiene dos pisos en la capital y necesita jóvenes con los que llenarlos. «Estamos montando dos pisos, uno en la zona de Arturo Soria y otro por Alonso Martínez», explican fuentes del proyecto a Alfa y Omega.

Pero desde el Proyecto Lázaro no buscan cualquier joven, de la misma forma que no tienen cualquier tipo de piso. En las casas convivirán chicos y chicas –de entre 25 y 40 años que necesitan tener una cierta sensibilidad social– y personas en exclusión social.

En uno de los pisos de Madrid ya hay viviendo dos voluntarias y este jueves 7 de septiembre entra a vivir la primera persona sin hogar.

El proyecto, que todavía está en una fase muy inicial, todavía está pendiente de conseguir más voluntarios. «A medida que se vayan apuntando más gente para colaborar, podremos atender a más personas en situación de exclusión», aseguran desde el Proyecto Lázaro Madrid.

Asimismo, también hay necesidad de «nuevos pisos y de más financiación. Estamos buscando alguna empresa que, dentro de este modelo cooperativo, pueda poner nombre a alguna de nuestras casas a través de un patrocinio».

Si te toca santa Teresa te dedicas a los pobres

Estos son los primeros pasos del proyecto en Madrid, pero Lázaro ya tiene una trayectoria de diez años.

Surgió tras un desamor. Con 29 años, el periodista Étienne Villemain tenía el corazón roto. Para aliviar su tristeza decidió irse unos días de retiro espiritual. Durante los Ejercicios, una religiosa realizó una dinámica. La actividad consistía en que cada participante se acercaba al altar y cogía el nombre de un santo. Interiormente, y sin haberlo prensado previamente, Étienne se dijo que si le tocaba santa Teresa de Calcuta, tendría que dedicarse a los pobres. Dicho y hecho. A la salida del retiro, y con el consentimiento de su compañero de piso –que era trabajador social–, decidió abrir las puertas de su casa a tres personas sin hogar.

Después de aquella experiencia Étienne fundó el Proyecto Lázaro, en el que jóvenes voluntarios comparten piso con personas en situación de exclusión.

Si desea colaborar puede escribir a: info@hogareslazaro.org