Jóvenes periodistas para hablar de Jesús - Alfa y Omega

Jóvenes periodistas para hablar de Jesús

Los alumnos del colegio Karol Wojtyla de Seseña (Toledo) reciben este jueves su premio por haber ganado el concurso de periódicos de Infancia Misionera. Querían hablar de Jesús porque «mucha gente todavía no conoce» esta buena noticia

María Martínez López
Los redactores: de izquierda a derecha y de atrás hacia adelante, Arón, Daniel y Matías, e Isabel, Ana y Alessandra. Foto: Teresa Ruiz/Colegio Karol Wojtyla

Los alumnos del colegio Karol Wojtyla de Seseña (Toledo) reciben este jueves su premio por haber ganado el concurso de periódicos de Infancia Misionera. Querían hablar de Jesús porque «mucha gente todavía no conoce» esta buena noticia

En el colegio diocesano Karol Wojtyla de Seseña (Toledo) este jueves es día de fiesta. Al menos, para los niños de 5º de Primaria: recibirán la visita de Rolando Ruiz Durán, un misionero javeriano que les entregará el primer premio del concurso de Infancia Misionera de este año. ¿Recordáis que había que hacer un periódico contando la buena noticia del nacimiento de Jesús? Pues el suyo, titulado El pesebre, fue elegido como el mejor de los 61 que llegaron a la fase nacional en la categoría de 4º a 6º. En la categoría de 1º a 3º, los ganadores fueron los niños de la parroquia Nuestra Señora de Vadecabo del Pan (Zamora) y su periódico Eco News.

Al principio, los aprendices de periodistas del colegio Karol Wojtyla no sabían demasiado sobre cómo se hace un periódico. Su maestra, Teresa, empezó explicándoles las partes que tiene: la portada, los reportajes, los pasatiempos, los anuncios… Entonces, empezaron a hacer auténticas reuniones de redacción, como las de los periodistas, aunque en su caso era en el recreo y en ratos libres.

Portada de El pesebre. Foto: OMP

Ana nos explica que, cuando empezaron a organizar el trabajo, todos tenían claro que «lo que queríamos transmitir es que el nacimiento de Jesús es una buena noticia, porque es nuestro Salvador». Su compañero Matías añade que «mucha gente todavía no conoce esa noticia». Fue precisamente a él a quien se le ocurrió que El pesebre era un buen nombre para un periódico así. Y, cuando todos los compañeros propusieron los suyos, ese fue el que más gustó a todos.

Entrevista a los Reyes Magos

Una vez dado ese paso, tocaba ponerse a escribir. Alessandra disfrutó mucho de esta parte del trabajo: «Ya sabía algo cómo es el trabajo de los periodistas, y además de pequeña escribía muchos cuentos». El problema es que los textos de un periódico son distintos. «Doña Teresa –cuenta Isabel– nos explicó que las noticias tienen que llevar un titular y una entradilla», un par de frases que destaquen lo más importante del texto. Alessandra confiesa que «me costó bastante tiempo decidir cómo contar las cosas». Pero terminó disfrutando tanto que, «de mayor no me importaría ser periodista».

En un periódico, también son muy importantes las ilustraciones: las fotos o, en este caso, los dibujos. Fue la parte que más disfrutó Ana, aunque también redactó varias noticias. Le tocó hacer la portada, y quería hacerla tan bien que «como la primera me salió regular, la repetí». Tanto ella como Isabel, que se encargó de la viñeta cómica y de la ilustración del reportaje, son unas artistas. «Para la viñeta –nos dice esta–, se me ocurrió que sería divertido que a uno de los Reyes Magos se le hubiera olvidado el cofre con su regalo para el Niño Jesús y los demás lo regañaran».

Precisamente los Reyes Magos fueron unos de los grandes protagonistas de El pesebre. Sus jóvenes periodistas consiguieron nada menos que una entrevista en exclusiva con ellos. «Como vinieron al hall del colegio a recoger nuestras cartas, les pedimos un momento para hacerles unas preguntas, y nos dijeron que sí. Teníamos una o dos cada uno. Yo les pregunté si iban a repartir mucho carbón en Seseña, y me dijeron que esperara al día 6 de enero para verlo», cuenta Arón. Otro compañero, Daniel, no consiguió que Sus Majestades le revelaran uno de sus secretos mejor guardados: cómo entran en las casas. Pero, a pesar de todo, estaba contento «porque se me ocurrió a mí solo una idea muy buena para una carta al director», esa sección en la que la gente de fuera manda opiniones al periódico. Su carta decía que, «como somos un colegio católico, ¿por qué no hacer un dibujo grande de Jesús en una de las paredes de fuera?».

María Martínez López