«Gracias a la generosidad de los españoles pudimos dar el biberón a 100 bebés todos los días» - Alfa y Omega

«Gracias a la generosidad de los españoles pudimos dar el biberón a 100 bebés todos los días»

Las OMP de España han reconocido la labor de dos misioneros que fueron secuestrados en África, el padre Pier Luigi Maccali y la hermana Gloria Cecilia Narváez

Redacción
José María Calderón, Ana Belén Roi (periodista de RTVE y presentadora del acto), P. Pier Luigi Maccali, Ana Álvarez de Lara, sor Gloria Cecilia, y Francisco Pérez, presidente de la Comisión Episcopal de Misiones.

Las Obras Misionales Pontificias de España han creado los premios Beata Pauline Jaricot y Beato Paolo Manna que reconocen, por un lado, el testimonio misionero y, por otro, a las personas o instituciones que han apoyado o dado a conocer la labor de los misioneros y de la Iglesia en la misión. En esta primera edición los galardones han reconocido la labor de dos misioneros que, además de compartir su vocación por la misión en África, fueron víctimas de secuestro:  la misionera colombiana Gloria Cecilia Narváez y el misionero italiano Pier Luigi Maccalli.

Ana Álvarez de Lara, expresidenta de Manos Unidas y Misión América, también fue premiada por su desempeño profesional a favor de los misioneros. «Me considero una misionera en la distancia, les ayudamos para que ellos puedan seguir haciendo su labor», explicó Álvarez al recibir el premio y recordó que «todo suma: nuestro tiempo, nuestra ayuda económica, nuestra oración».

Sor Gloria Cecilia, de la congregación de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, quiso comenzar su intervención dando gracias a Dios «porque por su gran misericordia me ha dado la oportunidad de volver a nacer y de volver a continuar la misión». La religiosa fue secuestrada en Mali por un grupo yihadista afín a Al Qaeda el 7 de febrero de 2017. La retuvieron durante 4 años y 8 meses hasta que fue liberada el 9 de octubre de 2019. Explicó además que para ella «la presencia de Dios se ha manifestado en la cruz porque no hay cruz sin un Cristo». Y aseguró que así lo ha experimentado sus años de misión en África al ver «ese Cristo sufriente en muchos niños que morían de hambre» o ese «Cristo que sigue sufriendo en muchos hermanos nuestros sacudidos por la violencia o el hambre». No quiso olvidarse de dar las gracias a los españoles por su generosidad al recordar un proverbio africano «no es la mano que da sino el corazón»: «Les quiero agradecer por esta maravillosa obra de las OMP, porque gracias a toda la generosidad de cada uno de los españoles, pudimos dar el biberón cada día a los bebecitos de un día de nacidos, a 100 bebecitos que tenemos en el orfanato». Por eso, hizo un llamamiento a todos para que sigan colaborando «con esta obra grande de la Iglesia que nos hace más hermanos porque no importa si el hermano herido es de aquí o de allá, sino vendar su herida».

El padre Pier Luigi Maccalli, misionero de la Sociedad de Misiones Africanas, fue secuestrado en Níger el 17 de septiembre de 2018 y liberado el 8 de octubre de 2020. Maccalli comenzó sus palabras afirmando que «ha recibido el ciento por uno de África». Relató que, en sus dos años de secuestro, entendió que había visto «en la cruz la presencia de Cristo que no le ha dejado solo». El misionero acogió el premio «en nombre de la población de Bomoanga y Níger, a ellos se lo dedico e invito a todos a seguir orando por la paz en el mundo». «Nuestras historias como rehenes del yihadismo han puesto el foco en una zona de África donde se viven muchas guerras olvidadas», aseguró. El misionero Maccali también contó que, días antes de ser liberado, escuchó por una radio que el Papa había firmado la encíclica Fratelli Tutti. Relató que esas dos palabras le inspiraron para decir al yihadista que le llevaba a la liberación «que Dios nos dé a entender algún día que todos somos hermanos». De hecho, reconoció que reza por sus perseguidores, y que su misión ahora es proclamar la fraternidad. Por eso, «pidió que acojamos a cada persona como un hermano y una como una hermana».

San Francisco Javier también presente en los premios

Los premios fueron entregados por monseñor Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona Tudela, administrador apostólico de San Sebastián, y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias. «Este acto lo celebramos por amor a los misioneros», afirmó José María Calderón, director de OMP España.

La estatuilla que se entrega a los premiados representa a un cangrejo que porta una cruz, en recuerdo de la anécdota de San Francisco Javier, patrón de las misiones, cuando lanzó su crucifico desde una barca al mar para aplacar una tormenta, y lo recuperó al día siguiente en la playa, cuando un cangrejo lo sacó del mar con sus pinzas. Es una imagen simpática que representa la confianza y tenacidad de los misioneros.