Evangelizar es cosa de laicos

Colaborador
Foto: Archivo personal de Alberto Belmote

Marga y Alberto son un matrimonio que forma parte del grupo de evangelizadores de la parroquia del Sagrado Corazón, en Madrid. Para ellos, salir a la calle para hablar de Dios a los demás era «un planteamiento nuevo», porque «habitualmente esta dimensión de la fe no la tenemos tan interiorizada, aunque sí lo hacíamos en casa con nuestras hijas». Esta nueva experiencia «te hace sentir útil y pleno y te afianza en la fe, y además nos hace disfrutar juntos como matrimonio, nos motivamos el uno al otro». Y aunque al principio «te da miedo», han aprendido a ponerse «en manos de Dios».

En este tiempo, ambos han percibido en la gente «una gran necesidad espiritual, material y afectiva. Hay personas que realmente están deseando encontrase a alguien que les hable de Dios».