Este Homeless Jesus al final del Camino de Santiago recuerda a las personas sin hogar
«El peregrino tiene una meta clara, pero hay muchos que transitan los caminos sin saber cuál es su destino», afirma Francisco José Prieto, arzobispo de Santiago de Compostela
La Oficina de Acogida al Peregrino en Santiago de Compostela cuenta desde este martes a su puerta con la escultura Homeless Jesus (Jesús sin hogar), obra del canadiense Timothy Schmalz. La pieza ha sido bendecida esta mañana, a tres días de la festividad de Santiago Apóstol, por Francisco José Prieto, arzobispo de Santiago de Compostela.
La estatua muestra una figura recostada en un banco y tapada con una manta, pero su rostro no es visible. Solo las llagas en los pies indican que se trata de Jesús. En declaraciones a la prensa, Schmalz ha explicado que con ella quiere representar el pasaje del Evangelio de Mateo que dice: «Fui forastero y me acogisteis». La obra obliga «a ver a Cristo donde menos lo esperamos, en un banco, expuesto al frío», ha afirmado el canadiense.
Por su parte, Francisco José Prieto ha destacado cómo «el peregrino que llega a Santiago tiene una meta clara, pero hay muchos que transitan los caminos sin saber cuál es su destino». A juicio del arzobispo de Santiago de Compostela, «frente a esta realidad, todos deberíamos tener una sensibilidad y un compromiso que nos reconozca y nos una como humanidad».
Esta nueva escultura de Homeless Jesus —ya hay otras iguales en Roma, Madrid, Washington o Toronto para denunciar el sinhogarismo— se encuentra precisamente a la salida del punto donde los peregrinos reciben la Compostela que certifica la finalización del Camino de Santiago. Según su autor, «Después de crear esta obra, nunca volví a mirar a una persona sin hogar de la misma forma. Ahora veo a Jesús».
No es la única obra de Timothy Schmalz en esta ruta, pues en Melide (provincia de Lugo) hay otra llamada Be Welcoming y que muestra a un peregrino con alas.