Estas son las tres caras de la esperanza que León XIV ha explicado a la Orden del Santo Sepulcro - Alfa y Omega

Estas son las tres caras de la esperanza que León XIV ha explicado a la Orden del Santo Sepulcro

Reunido con la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, el Papa les ha encargado seguir sosteniendo «una Iglesia hecha de piedras vivas»

Rodrigo Moreno Quicios
León con XIV con damas de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén
León con XIV con damas de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. Foto: Vatican Media.

«Custodiar el Sepulcro de Cristo no significa preservar un patrimonio arqueológico sino sostener una Iglesia hecha de piedras vivas». Con esta frase, León XIV ha resumido este jueves en Aula Pablo VI del Vaticano cuál es su misión a unos 3.600 caballeros y damas de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. Que no es otra que custodiar los santos lugares y sostener económicamente las labores sociales y pastorales del Patriarcado Latino de Jerusalén en Palestina, Jordania e Israel. Para lo que cuentan con 30.000 miembros en 40 países del mundo.

El Papa ha felicitado a los representantes de todo el mundo —entre ellos el cardenal Fernando Filoni, gran maestre de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén— porque «seguís haciéndolo con humildad, dedicación y espíritu de sacrificio». Son unas palabras clave que ya pronunció Juan Pablo II en el Jubileo del 2000. En esta ocasión, además, León XIV ha destacado la ayuda silenciosa de la orden a las comunidades cristianas de Tierra Santa a través de escuelas, hospitales y proyectos humanitarios.

León XIV con el cardenal Fernando Filoni, gran maestre de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén
León XIV con el cardenal Fernando Filoni, gran maestre de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. Foto: Vatican Media.

Esperanza confiada, en servicio y a la meta

León XIV ha articulado su discurso en torno a tres dimensiones de la esperanza. La primera es la esperanza confiada, que consiste en «permanecer junto al sepulcro del Señor» y «renovar la fe en el Dios que cumple sus promesas». En contraposición a la violencia y el odio, ha pedido a los caballeros de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén ser testigos de que «la vida vence a la muerte, el perdón vence a la venganza y la misericordia vence al pecado». Igualmente les ha llamado a mantener «una vigilancia de la fe», alimentada por los sacramentos, la oración y la escucha de la Palabra de Dios.

La segunda dimensión de la esperanza que ha recalcado el Pontífice es la del servicio, que a su juicio se encarna en las mujeres que acudieron al sepulcro para ungir el cuerpo de Cristo. «En cuántas ocasiones, gracias a su labor, se abre una rendija de luz para comunidades enteras que corren el riesgo de verse arrastradas por dramas terribles», les ha reconocido. Y ha pedido seguir reconociendo en esas necesidades los «signos de los tiempos» y transformarlos en «signos de esperanza».

Y la tercera faceta de la esperanza que ha recalcado León XIV es que impulsa hacia la meta, tal y como les sucedió a san Pedro y san Juan corriendo al sepulcro vacío la mañana de Pascua. «También vosotros estáis llamados a caminar con el corazón puesto en el encuentro definitivo con Dios», les ha dicho el Papa. Y les ha invitado a vivir la peregrinación, en vez de como un destino cumplido, como una etapa que impulsa a seguir adelante «con la alegría de quien sabe que camina hacia la eternidad».

León XIV con niños de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén
León XIV con niños de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. Foto: Vatican Media.

No os desviéis del camino

Por último, el Papa ha encargado a la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén seguir custodiando los Santos Lugares «en la confianza de la espera, en el celo de la caridad y en el impulso gozoso de la esperanza». Y citando a san Agustín, les ha llamado a «avanzar, no desviaros del camino, no mirar atrás y no quedaros parados».