España podrá enviar migrantes a otros países de la UE

España podrá enviar migrantes a otros países de la UE

La Comisión Europea presentó el martes un informe que sitúa a nuestro país entre los cuatro con una mayor presión migratoria. Eso la incluye en el contingente de solidaridad que le permitirá reubicar migrantes a otros países europeos

María Martínez López
Migrantes desembarcan en Arguineguin, Gran Canaria, en agosto. España podrá enviar migrantes a otros países
Migrantes desembarcan en Arguineguin, Gran Canaria, en agosto. Foto: Reuters / Borja Suárez.

España es uno de los cuatro Estados miembro de la Unión Europea que podrá enviar a migrantes a otros países de la UE. Así se desprende del primer informe anual europeo sobre inmigración y peticiones de asilo que presentó este martes la Comisión Europea. El estudio identifica a nuestro país como uno de los que recibe una mayor llegada de inmigrantes.

Según el documento, España e Italia «se encuentran bajo presión migratoria debido a un número desproporcionado de llegadas tras la búsqueda y el salvamento en el mar» durante el último año. Grecia y Chipre también se encuentran «bajo presión migratoria debido al nivel desproporcionado de llegadas» en el mismo periodo, según el informe de la CE.

El comisario europeo de Asuntos Internos y Migraciones, Magnus Brunner, presenta el informe el martes.
El comisario europeo de Asuntos Internos y Migraciones, Magnus Brunner, presenta el informe el martes. Foto: EFE / EPA / Olivier Hoslet.

Así, por ejemplo, el informe recoge 18.142 llegadas ilegales en la ruta del Mediterráneo occidental (en aumento) y 38.959 en la del Atlántico, hacia Canarias (en descenso). En total, España recibió 57.101 llegadas ilegales. El documento también refleja una reducción del 35 % del cruce ilegal de fronteras entre junio de 2024 y el mismo mes de 2025, de 342.575 a 223.812.

Esos cuatro Estados miembros podrán acceder al contingente de solidaridad, el instrumento de solidaridad de la UE para que los Estados miembros sometidos a presión migratoria puedan enviar migrantes a otros países. Aunque la CE propuso este martes formalmente su creación, está aún sin definir y no se espera que entre en vigor hasta mediados de 2026, dos años después de su aprobación.

Preocupación de la Iglesia

Los Veintisiete deberán ahora adoptar la propuesta de la Comisión y determinar el tamaño de dicho contingente y la forma en que cada Estado miembro contribuirá. Podrá ser mediante ayudas financieras, reubicación de inmigrantes, asumir la responsabilidad de demandantes de asilo u otras medidas alternativas, según la CE. Una vez que adopten la decisión, las contribuciones solidarias de los Estados miembros serán públicas y jurídicamente vinculantes.

En el pasado, la Iglesia advirtió del riesgo de ofrecer tantas opciones a los Estados miembro que no se enfrentan de forma tan directa al reto migratorio. Así, cuando el contenido del Pacto de Migración y Asilo se aprobó en diciembre de 2023, la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana citó entre los medios y prácticas «preocupantes» el «permitir una solidaridad a la carta entre países». Esto permitiría que no aceptaran a los migrantes que las naciones con más necesiten enviar a otros países.

Objetivo: 30.000 reubicaciones

El mecanismo de solidaridad se definió en el acuerdo sobre la gestión de la migración y el asilo, uno de los diez actos jurídicos que forman el Pacto europeo. Según lo negociado el año pasado, cada país miembro deberá contribuir al mecanismo de solidaridad, pero podrá elegir si lo hace financieramente, o bien aceptando refugiados, o mediante apoyo operativo y técnico a los países bajo mayor presión migratoria.

Como mínimo, ese mecanismo de solidaridad deberá resultar cada año en 30.000 solicitantes de asilo reasentados en otros países de la UE y en 600 millones de euros en contribuciones financieras. En la práctica, eso podría significar que aquellos países —como Hungría o Polonia— que no quieran acoger refugiados tengan que asumir una factura de alrededor de 20.000 euros por cada solicitante de asilo que rechacen.

Sin embargo, estos países también han manifestado su rechazo a hacer desembolsos económicos. Por ello, la UE ha planteado que países en «riesgo de presión migratoria» como Polonia, Bélgica, Francia o Alemania tengan «acceso prioritario» a los instrumentos de apoyo a la migración de la UE. Además, se reevaluará «de manera acelerada» su situación si esta se deteriora.

MSF vuelve al Mediterráneo
El Oyvon recorrerá el Mediterráneo haciendo rescates.

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha anunciado este miércoles la reanudación de sus actividades de búsqueda y rescate en el Mediterráneo central. Ha sido casi un año después de verse obligada a poner fin a las operaciones con su último barco, el Geo Barents.

El navío Oyvon, cuyo nombre significa «esperanza para la isla» en noruego, ha sido adaptado y equipado en Valencia para llevar a cabo operaciones de búsqueda y rescate en una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo. Operaba anteriormente como barco ambulancia en Noruega.

MSF se vio obligada a suspender las actividades de rescate del Geo Barents en diciembre de 2024, tras más de dos años operando bajo las restrictivas leyes y políticas italianas. Estas normas restrictivas hicieron inviable su funcionamiento, pues a pesar de tener capacidad para 700 personas solo se le permitía hacer un rescate en cada viaje.

Además, las autoridades italianas asignaban al barco repetidamente puertos muy lejanos. ​«La decisión de MSF de operar un barco más pequeño y rápido es una respuesta estratégica» a estas restricciones.