El Sínodo pide «acuerdos obligatorios» entre obispos y religiosos
Dos nuevos informes plantean iniciativas concretas de corresponsabilidad entre diócesis e institutos, y que los fieles participen en la preparación de las visitas ad limina
La Secretaría General del Sínodo ha propuesto reforzar la colaboración entre obispos y religiosos. Así, diócesis, vida consagrada, movimientos y nuevas comunidades habrán de trabajar más estrechamente. También ha pedido transformar las visitas ad limina en un instrumento para la conversión misionera de las diócesis, contando más con los laicos. Todo ello forma parte de sendos informes publicados este martes con propuestas dirigidas al Papa León XIV, por lo que todavía no constituyen decisiones aprobadas en una ruta llegará al menos hasta 2028.
«No hay misión sin relaciones convertidas». El cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, ha resumido así el contenido de los dos nuevos informes de los Grupos de Estudio 6 y 7, que buscan llevar a la práctica la «corresponsabilidad diferenciada» promovida por el proceso sinodal.
El Grupo de Estudio 6 ha planteado una «conversión relacional» entre obispos, vida consagrada y agrupaciones eclesiales. Para ello, propone superar relaciones «funcionales» o «meramente jerárquicas» y avanzar hacia vínculos basados en la confianza, la escucha y el conocimiento personal.
Encuentros anuales
Entre las medidas concretas propuestas para este fin figura que en las diócesis se celebren encuentros anuales entre obispos, consagrados y superiores mayores. También propone acompañar los procesos de cierre de comunidades, descenso de vocaciones o gestión de bienes que afrontan numerosos institutos.

Una de las propuestas más concretas es establecer acuerdos obligatorios entre diócesis e institutos religiosos para regular cuestiones como la misión, la formación, las remuneraciones y la gestión patrimonial. Y se reclama una mayor participación de movimientos y comunidades en los planes pastorales y organismos diocesanos. Todo ello habría de ir acompañado por comités de conciliación, plazos e indicadores de responsabilidad.
Visitas ad limina
El segundo documento, elaborado por el Grupo de Estudio 7, propone revisar las visitas ad limina Apostolorum. El objetivo es que dejen de centrarse principalmente en cuestiones administrativas y se conviertan también en una herramienta para impulsar la misión evangelizadora y la renovación pastoral de las Iglesias locales.
Por este motivo, el informe propone que el pueblo de Dios participe en la elaboración del informe que cada diócesis presenta a la Santa Sede antes de la visita. Posteriormente, los obispos de cada provincia eclesiástica o conferencia episcopal podrían realizar un discernimiento conjunto sobre las necesidades y posibilidades pastorales de sus territorios.
Importancia del seguimiento
El documento plantea además que las visitas a Roma tengan una mayor dimensión espiritual y que los obispos se organicen en grupos reducidos para favorecer un diálogo «franco, cordial y no unidireccional». También contempla que representantes de las diócesis acompañen al obispo durante la visita.
La propuesta concede especial importancia al seguimiento. Tras regresar de Roma, el obispo deberá compartir con la Iglesia local los resultados de la visita y, junto con los organismos diocesanos de participación, discernir las medidas que deban adoptarse.
La Secretaría General del Sínodo ha precisado que las propuestas publicadas no son decisiones ya tomadas, sino indicaciones que deberán convertirse en propuestas operativas para el Papa.