El Papa sobre el ataque a los migrantes en Libia: No podemos «tolerar actos tan graves»

«La comunidad internacional no puede tolerar actos tan graves», aseguró el Papa Francisco este domingo, tras el rezo mariano del Ángelus en referencia al ataque aéreo del pasado 3 de julio contra un campo de detención de migrantes en Libia, donde murieron 53 personas

Alfa y Omega
Foto: EFE/EPA/STR

«La comunidad internacional no puede tolerar actos tan graves», aseguró el Papa Francisco este domingo, tras el rezo mariano del Ángelus en referencia al ataque aéreo del pasado 3 de julio contra un campo de detención de migrantes en Libia, donde murieron 53 personas

El Papa pidió a los presentes su oración «por los pobres desamparados que fueron asesinados o heridos». »Ruego por las víctimas –añadió– para que el Dios de la paz acoja a los difuntos y apoye a los heridos». Y mostró su deseo de que se organicen de manera «más amplia y concertada» corredores humanitarios « para los migrantes más necesitados». También recordó a todas las víctimas de las recientes masacres en Afganistán, Malí, Burkina Faso y Níger».

La misión no es proselitismo, sino anuncio

La alegría de ser discípulos de Jesús es el tema sobre el que reflexionó el Pontífice antes del Ángelus. Se trata –explicó– de la alegría de ese «don» que hace de cada discípulo un misionero, también de la alegría de aquel «que camina en compañía del Señor Jesús, que aprende de Él a gastarse sin reservas por los demás, libre de sí mismo y de sus propias posesiones».

Apoyándose en la página del Evangelio de este domingo –que presenta cómo Jesús, además de los doce apóstoles, envía 72 discípulos en misión– explicó ante los presentes la importancia del número escogido: «El 72 probablemente indica todas las naciones. En efecto, en el libro del Génesis se mencionan 72 naciones diferentes. Así pues, este envío prefigura la misión de la Iglesia de proclamar el Evangelio a todas las naciones».

Después, el Papa recordó las características de la misión dadas por Jesús a los 72 discípulos: «La primera –ya la hemos visto–: orar; la segunda: ir; y después: no llevar una bolsa, o una alforja…; digan: «Paz a esta casa»… quédense en esa casa… No pasen de una casa a otra; curen a los enfermos y díganles: «El Reino de Dios está cerca de ustedes»; y, si no los acogen, salgan a las plazas y despídanse».

Por último, el Pontífice explicó que estas características muestran «que la misión se basa en la oración», que es «itinerante», que requiere «desapego y pobreza» y «que lleva paz y sanación, signos de la cercanía del Reino de Dios». Aunque también muestran –concluye– «que no es proselitismo sino anuncio y testimonio».

Alfa y Omega/Vatican news