El Papa se reúne con medio millar de los misioneros de la Misericordia nombrados en el Jubileo de 2016 - Alfa y Omega

El Papa se reúne con medio millar de los misioneros de la Misericordia nombrados en el Jubileo de 2016

Francisco condena el bombardeo químico en Siria y recuerda el Día Internacional del Pueblo Gitano

Juan Vicente Boo

Francisco condena el bombardeo químico en Siria y recuerda el Día Internacional del Pueblo Gitano

En un primer encuentro con mas de medio millar de misioneros de la Misericordia –los sacerdotes autorizados hace dos años a perdonar todos los pecados reservados al Papa–, el Santo Padre les ha invitado este domingo a tocar como el apóstol Tomás las llagas de Jesús, pues «a través de las llagas, comprendemos que la misericordia no es una entre otras cualidades suyas, sino el latido mismo de su corazón».

Desde que san Juan Pablo II instituyó la fiesta en el año 2000, el domingo siguiente a la Pascua se celebra el Domingo de la Divina Misericordia, una devoción extendida por todo el mundo gracias a la religiosa polaca santa Faustina Kowalska, cuya tumba visitaba el joven Karol Wojtyla en su época de obrero en una cercana cantera de Cracovia durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial.

El cuadro de Jesús misericordioso pintado siguiendo indicaciones de la santa polaca presidía la misa celebrada en la plaza de San Pedro con 550 de los 897 sacerdotes nombrados misioneros de la misericordia en países de todo el mundo.

En su homilía, el Papa Francisco ha exhortado a estos confesores a pedir perdón una y otra vez de sus propias faltas, y a perdonar los pecados de los fieles todas las veces necesarias, enseñándoles a no desanimarse si vuelven a reincidir en las mismas faltas.

Misioneros de la Misericordia durante la Misa. Foto: Efe

La fuerza de la vida

Según Francisco, al volver a ser perdonados, «descubrimos que la fuerza de la vida es recibir el perdón de Dios y seguir adelante, de perdón en perdón», agradeciendo la vergüenza que causan los propios pecados pues el drama llega «cuando no nos avergonzamos ya de nada».

Al final de la misa, el Papa ha dado las gracias a los misioneros de la misericordia, que realizarán el lunes un curso de actualización, y celebrarán el martes un encuentro con el Papa para comentar las experiencias de estos dos años.

El Santo Padre ha recordado que este domingo se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano pero, sobre todo, ha mostrado su dolor por «las noticias terribles» de los bombardeos con gas en Siria, que, según los «Cascos Blancos», han causado la muerte de al menos cuarenta personas, en su mayoría mujeres y niños, en Duma, cerca de Damasco.

El Papa ha recordado que las armas químicas están prohibidas por convenciones internacionales que «nada, absolutamente nada, puede justificar su uso».

Juan Vicente Boo/ABC. Ciudad del Vaticano